Paulón diputado por Santa Fe fijó su postura sobre el enfoque que debería tomar el debate.
La agenda del Congreso de las próximas semanas estará atravesada por temas de fuerte impacto social: por un lado, el proyecto de reforma laboral y, por el otro, la ley penal juvenil.
Esta última tomó centralidad tras el homicidio de Jeremías Monzón, un caso que volvió a poner en discusión el rol del Estado frente a los delitos cometidos por menores y la propuesta del Gobierno nacional de bajar la edad de imputabilidad.
La postura del diputado Esteban Paulón
«No es solo una cuestión numérica»
El diputado planteó que la Argentina arrastra una deuda histórica en esta materia y que la discusión no puede limitarse a una cifra. “Argentina debe el debate sobre un régimen penal juvenil, que es la garantía de que los casos de delitos cometidos por menores tengan un tratamiento con una pena concreta”, sostuvo. Asimismo, remarcó que “si hay un delito debe haber una pena, primero para brindar justicia a las víctimas y, segundo, para que quien lo cometió pueda reflexionar y recomponer su proyecto de vida”.
El diputado santafesino aclaró que no se trata de asimilar a los menores con el régimen de adultos: “No es una cuestión de modificar un número y tratar a personas menores como si fueran delincuentes mayores de edad”. Recordó que Argentina está “en falta con las Naciones Unidas y con Unicef” por no contar con un sistema integral.
Detalló que el socialismo impulsa proyectos que fijan dos tramos etarios: “Nuestro proyecto establecía un régimen de 14 a 16 años y otro de 16 a 18, dentro del mismo sistema”. Alertó, además, sobre el riesgo de un enfoque exclusivamente punitivo: “Si asociamos juventud con delincuencia, cuando los datos no lo indican así, el debate no nos va a llevar a ningún lado”.
Fuente: SFA/RU
