A pesar de las previsiones de lluvia, la ciudad registró una alta ocupación hotelera y una amplia agenda de actividades que atrajeron a turistas durante el fin de semana largo.
Contrariamente a los pronósticos climáticos adversos, Rosario recibió aproximadamente 43.000 visitantes durante el fin de semana largo de Semana Santa. La ocupación hotelera alcanzó picos del 70% y se estima que el impacto económico generado ronda los 3.400 millones de pesos.
La secretaria de Turismo municipal, Alejandra Mattheus, destacó estos números como indicadores positivos del crecimiento de la actividad turística en la ciudad. «Son consecuencia de una planificación sostenida y del trabajo mancomunado entre el sector público y el privado», afirmó la funcionaria.
Durante los días festivos, la oferta para turistas y vecinos fue diversa. La nueva ribera, en Costa Nueva, funcionó como un polo de atracción con ferias, gastronomía y espectáculos frente al río. La agenda cultural incluyó recitales, como el de la banda Guasones, y propuestas teatrales. Asimismo, se desarrollaron celebraciones religiosas tradicionales por Semana Santa en distintos barrios.
Mattheus puso en valor la cantidad y variedad de propuestas culturales, deportivas, recreativas y gastronómicas como un factor clave para la elección del destino. El objetivo, según remarcó, es continuar fortaleciendo al turismo como motor de desarrollo local, generando empleo y oportunidades.
Los datos se enmarcan en una tendencia de crecimiento sostenido del sector en Rosario, que durante 2025 registró más de 2,4 millones de visitantes.
