Durante enero, febrero y marzo se realizaron más de 20 mil inspecciones vehiculares en la ciudad. Los casos positivos de alcohol en sangre fueron 352, lo que representa una disminución respecto al mismo período del año anterior.
El primer trimestre del año cerró en Rosario con un incremento en los operativos de control vehicular y una reducción en los casos de alcoholemia positiva. Según datos de la Secretaría de Control y Convivencia, entre enero y marzo se efectuaron 20.116 inspecciones, que derivaron en el secuestro de 1.942 vehículos por infracciones de tránsito.
En paralelo, se llevaron a cabo 13.734 controles de alcoholemia, de los cuales 352 resultaron positivos, equivalente al 2,56% del total. Esta cifra muestra un descenso de medio punto porcentual en comparación con el mismo trimestre de 2025, cuando la positividad fue del 3%.
«Reforzamos los controles en toda la ciudad, con presencia sostenida en los puntos de mayor circulación. Los resultados muestran una baja sostenida, lo que indica que vamos en el camino correcto», afirmó el secretario de Control, Diego Herrera.
Los operativos se concentraron en zonas como La Florida, el puente Rosario-Victoria, el circuito conocido como La Zapatilla, el Parque Scalabrini Ortiz, y las inmediaciones de Ayacucho y Gutiérrez, entre otros. En estos sectores se mantuvo presencia diaria, con refuerzos durante los fines de semana, respondiendo a antecedentes de denuncias vecinales por encuentros ilegales de vehículos.
Además de los controles de alcohol, se registraron 9 casos positivos de narcolemia. Estos exámenes se realizan cuando el conductor no presenta alcohol en sangre pero, según la evaluación médica en el lugar, podría estar bajo efectos de otras sustancias.
La mecánica de trabajo es articulada con las fuerzas policiales: el personal municipal verifica documentación y elementos de seguridad, y realiza los tests de alcohol y narcóticos, mientras que la policía se encarga de las identificaciones y verificaciones de los vehículos.
Los datos reflejan una tendencia a la baja en la última década. Mientras que en 2013 la positividad en los controles de alcohol rondaba el 15%, en 2024 el índice fue del 2,36% y en 2025 del 2,52%.
Desde la Secretaría también se vinculó esta disminución con la ordenanza de «alcohol cero» al volante y su impacto en la siniestralidad vial. Según cifras de Salud Pública, los ingresos a guardias por accidentes de tránsito pasaron de 4.047 en 2022 a 3.148 en 2025.
