El periódico británico señaló que el proceso de desaceleración inflacionaria enfrenta dificultades, con una tasa mensual que alcanzó el 3,4% en marzo. El artículo examina los desafíos para reducir la inflación crónica.
El periódico británico Financial Times analizó la situación inflacionaria en Argentina tras la publicación del índice de marzo por el INDEC, que registró una tasa mensual del 3,4%, su nivel más alto en un año. En un extenso artículo, el medio señaló que el esfuerzo por reducir la inflación crónica «se está estancando» y que abordar la etapa final del proceso podría ser más complejo que frenar la crisis en su punto máximo.
Si bien reconoció la reducción del índice desde los niveles elevados de 2023, el diario remarcó que la tendencia descendente se interrumpió. La tasa anual, cercana al 33%, si bien está lejos del pico de casi 300%, sigue siendo una de las más altas del mundo.
El artículo puso en duda el cumplimiento cercano del objetivo oficial de lograr una inflación mensual menor al 1%. Citó el escepticismo de algunos economistas, quienes mencionan factores como el alza de los precios de la energía, que añaden nuevas presiones a una dinámica de precios ya difícil de modificar.
Asimismo, explicó que el gobierno utilizó inicialmente la estabilidad del tipo de cambio como ancla para los precios, pero que cuando se permitió una mayor libertad cambiaria como parte de un acuerdo con el FMI, la inflación comenzó a aumentar nuevamente. Ante este escenario, planteó que el desafío actual es romper la inercia inflacionaria arraigada tras años de alta inflación, lo que incluye hábitos como ajustes preventivos de precios, acopio de productos y cláusulas de actualización automática en contratos.
El medio también destacó que los costos de servicios públicos y otros servicios siguen subiendo tras años de subsidios, en contraste con los precios de productos manufacturados, que se mantienen bajos en parte por el tipo de cambio semiflotante y la eliminación de algunas barreras comerciales. Además, hizo referencia a aumentos considerables en alimentos como la carne vacuna y señaló el impacto acumulativo en el poder adquisitivo de los salarios.
