El gobernador entregó un dossier técnico al canciller Pablo Quirno, con el objetivo de revisar la clasificación europea que limita las exportaciones del biocombustible.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, junto al ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, presentó este miércoles al canciller nacional, Pablo Quirno, un documento que busca sustentar ante la Unión Europea (UE) la revisión del estatus del biodiésel. La reunión se desarrolló en la sede de la Cancillería en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El dossier entregado reúne datos científicos, técnicos, económicos y productivos sobre la producción y exportación de biodiésel desde Santa Fe a la UE. Según explicaron las autoridades provinciales, la información presentada refuta la posición europea de considerar a la soja como un insumo de alto riesgo, una clasificación que actualmente restringe las importaciones desde el Mercosur.
«La Cancillería estará en Bruselas la semana próxima realizando aportes técnicos, y este dossier será incorporado a esa exposición», indicó el ministro Puccini, quien destacó el trabajo conjunto del gobierno nacional, el provincial, la Región Centro y los actores privados del sector.
Para Santa Fe, principal productora de biodiésel del país, el acceso al mercado europeo es fundamental. «Es fundamental sostener esos mercados, no solo para este producto sino también para la soja y sus derivados», afirmó Puccini. La secretaria de Comercio Exterior de la provincia, Georgina Losada, calificó el encuentro como «positiva» y sostuvo que el objetivo es demostrar que la medida de la UE «no tiene base científica ni técnica y constituye un obstáculo al comercio». Según precisó, el impacto económico de la restricción podría implicar una pérdida de 390 millones de dólares.
El documento expone la realidad productiva de Santa Fe, que se vería severamente afectada en sus exportaciones de biodiésel, e incorpora datos sobre el impacto económico y en el empleo. La normativa europea, que se refiere al «alto riesgo Iluc» (cambio indirecto del uso del suelo), es vista en la provincia como una amenaza para toda la cadena de valor de la soja, pudiendo condicionar a futuro el ingreso de productos como harina, aceite y poroto.
El tema fue tratado previamente en el Gabinete Productivo de la Región Centro y en una agenda de trabajo con el embajador alemán y expertos de la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional. La provincia participó, junto a cámaras empresariales, en el período de comentarios abierto por la Comisión Europea, cuestionando la metodología y los resultados de un informe técnico que, a su juicio, no reflejan la realidad de la producción de soja en Argentina.
