Un relevamiento nacional contabilizó 1.328 personas sin hogar en la provincia, de las cuales 800 se concentran en Rosario. El 59% del incremento se dio en los últimos dos años.
El Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, difundido por el Ministerio de Capital Humano, ubicó a Santa Fe como la segunda provincia con mayor cantidad de personas sin techo, solo detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según el censo, en la provincia viven 1.328 personas en situación de calle, un número que creció un 59% en los últimos dos años.
En Rosario, las estimaciones oficiales indican que hay unas 800 personas que duermen al desamparo, una cifra que refleja el impacto de la crisis económica y social. El relevamiento nacional también señala que el 83% de las personas en situación de calle son varones, nueve de cada diez son mayores de 18 años y casi el 60% cayó en esta situación en los últimos dos años.
El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat del municipio de Rosario, Nicolás Gianelloni, explicó que se trata de una población móvil que cambia según las épocas del año. Destacó que muchas personas perdieron su vivienda por no poder pagar el alquiler, por conflictos familiares o por problemas de salud mental graves. Gianelloni subrayó la necesidad de programas nacionales para abordar la inclusión de esta población, ya que actualmente las políticas sociales se sostienen con presupuesto municipal y provincial, sin aportes federales.
Desde Cáritas Rosario, su directora Aída Traversa señaló que la demanda de alimentos, ropa y calzado creció en los últimos meses. Mencionó que en la parroquia San José Obrero del barrio La Florida, el número de personas que concurren a diario para ducharse pasó de 15 a 40. En María Auxiliadora, la cantidad de viandas repartidas pasó de 300 a 400 por semana. Traversa indicó que la principal fuente de financiación proviene del Estado provincial, ya que la Nación suspendió las entregas de alimentos a principios de año, aunque en diciembre, enero y febrero pasados hubo algún refuerzo.
Mariana Mena, voluntaria del proyecto «La calle no me define», no se sorprendió por los resultados del censo. Desde hace tres años utiliza el arte, la educación y la creatividad para ayudar a personas en situación de calle, y afirmó que la problemática es cada vez más visible en las calles de Rosario.
