La comuna de Timbúes autorizó el avance de un complejo portuario e industrial en el cordón agroexportador del Gran Rosario. El proyecto prevé procesar hasta 45 mil toneladas diarias de granos y sumar muelles para buques de gran porte.
El cordón agroexportador del Gran Rosario quedó a las puertas de una de las inversiones privadas más importantes de los últimos años. Molinos Agro recibió la autorización comunal para avanzar con un complejo portuario e industrial en Timbúes que demandará una inversión estimada en u$s 800 millones y que, de concretarse en todas sus etapas, aspira a convertirse en el mayor centro de molienda de oleaginosas del mundo.
La iniciativa contempla la construcción del denominado “Complejo Portuario Industrial Molinos Timbúes”, un emprendimiento que ampliará la capacidad industrial y exportadora de la región en un punto estratégico de la Hidrovía Paraná-Paraguay. El proyecto prevé una capacidad de procesamiento de hasta 45 mil toneladas diarias de granos, distribuidas en tres líneas de molienda, además de silos con capacidad de almacenamiento cercana al millón de toneladas.
El esquema logístico incluirá dos muelles para buques Panamax y Neopanamax, junto a un muelle específico para descarga de barcazas. También se proyecta una central de cogeneración eléctrica de 55 megavatios, con el objetivo de abastecer energéticamente al complejo, además de una planta propia de tratamiento de aguas y efluentes.
La aprobación quedó formalizada a través de la ordenanza 051/2026 sancionada por la Comisión Comunal de Timbúes, encabezada por Antonio Fiorenza. La normativa establece además un cronograma de ejecución que obliga a iniciar las obras dentro de los 24 meses posteriores a la obtención de los permisos provinciales y nacionales correspondientes. La primera etapa deberá entrar en funcionamiento dentro de los tres años posteriores al comienzo de los trabajos.
El proyecto también contempla compromisos de infraestructura y compensaciones para la localidad. Entre ellas, la mejora de más de tres kilómetros de calles comunales vinculadas a la conectividad vial del área portuaria, el financiamiento de nuevas trazas alternativas y una donación de USD 100 mil destinada a instituciones educativas locales para obras y equipamiento.
La radicación de Molinos Agro promete además un fuerte impacto sobre el empleo regional. Según lo previsto en la ordenanza comunal, el complejo generará al menos 350 puestos de trabajo directos durante la etapa operativa, a lo que se sumará la demanda de mano de obra vinculada a la construcción y servicios asociados.
La iniciativa tiene además una fuerte carga simbólica para la compañía de la familia Pérez Companc. El desembarco en Timbúes representa el cierre de un proceso iniciado hace más de dos décadas, cuando la empresa comenzó a analizar la posibilidad de instalar un puerto propio en la zona. Distintas dificultades técnicas y cambios estratégicos postergaron el proyecto durante años, incluso después de la participación inicial de Molinos en el desarrollo de Renova junto a Vicentin y Glencore.
