Un centenar de personas se reunió en el Centro Cultural Fontanarrosa para conmemorar un año del alerta de la Anmat y exigir avances en la causa judicial.
La convocatoria fue organizada por la Comunidad de Familias Fentanilo Rosario y comenzó pasadas las 18.30 en el entrepiso del Fontanarrosa, en San Martín 1080. El encuentro buscó reunir a los familiares de víctimas en esta fecha que consideran «bisagra»: el momento en que las sospechas más terribles cobraron sentido.
«Esta fecha es un día bisagra para la comunidad fentanilo porque fue cuando la Anmat dispuso la prohibición de los lotes. Para nosotros marcó un antes y un después y queremos realizar un acto acá o donde sea cada 13 de mayo», explicó Estefanía Ferrari, hija de Luis, muerto por fentanilo contaminado.
En relación al proceso judicial, Ferrari aseguró que «viene lento» pero se tiene en consideración la «complejidad de la causa». «Estamos expectantes a ver si se termina esta instancia preparatoria de recabar toda la información necesaria para que se haga juicio en algún momento», apuntó.
Además, tanto ella como otros integrantes de la comunidad sostienen que hay irregularidades que «van quedando a la vista» y los mantienen alerta. «Hay familias que quedaron excluidas de la causa porque les dieron historias clínicas manuscritas incompletas o directamente ilegibles».
Estefanía sostiene que la tragedia le podría haber pasado a cualquiera. «Nosotros tuvimos que vivir esto, otros tuvieron suerte. Pero le podría haber pasado a cualquiera», dijo durante el acto.
A pesar de esta premisa, considera que el tema no logró arraigarse en la sociedad como desean: «Como todo en este país, algo terrible es noticia, después ocurre otra tragedia y queda olvidado. Para nosotros es un esfuerzo constante».
El acto
Alrededor de 80 personas estuvieron presentes en el entrepiso del Fontanarrosa para mantener viva la memoria y exigir justicia. La mayoría eran familiares de víctimas con carteles y remeras blancas que afirmaban: «La salud no es un negocio».
Después de un minuto de silencio, se proyectó un video con la historia y cronología del año transcurrido. Luego distintos familiares tomaron la palabra. Ivana Esteban, hija de una de las víctimas, fue la primera en hablar: «Nosotros realizamos este encuentro sin banderas políticas. Entendemos que esto no le pasó a una persona, nos pasó a todos. Esto fue una ruleta rusa y nos tocó. Pero no puede volver a pasar. La salud es un derecho, no un negocio».
«Les pido a todos que nos sigan, que nos acompañen. Nosotros, pese a que nos cerraron puertas y nos trataron con indiferencia, seguimos dando batalla. Cada 13 de mayo nos encontrarán en algún lugar de Rosario», apuntó.
Ya con la voz entrecortada, Ivana recordó a su madre: «Fue una mujer ejemplar, íntegra, guerrera de la vida y nunca la tuvo fácil. Ella me enseñó a no quedarme callada frente a las injusticias».
Un año después
El 13 de mayo de 2025 la Anmat emitió un alerta para que no se utilice en todo el territorio nacional el lote 31.202 de fentanilo producido por el laboratorio HLB Pharma. Rosario concentra 49 de las 59 víctimas registradas en Santa Fe.
El caso tiene como eje al laboratorio HLB Pharma y a Laboratorios Ramallo, señalados por la fabricación y distribución de ampollas de fentanilo contaminadas con bacterias peligrosas que derivaron en infecciones graves, neumonías y muertes en hospitales de distintos puntos del país.
Cuando comenzó la investigación, en mayo de 2025, se analizaban unas 20 muertes sospechosas. Hoy, según la investigación que lleva adelante el juez federal Ernesto Kreplak, ya son 114 los fallecimientos atribuidos al fentanilo contaminado y 49 sobrevivientes quedaron con secuelas.
La tragedia salió a la luz luego de que el Hospital Italiano de La Plata detectara un brote de neumonía asociado a la bacteria Klebsiella pneumoniae en pacientes tratados con fentanilo del lote 31.202 elaborado por HLB Pharma. El 8 de mayo de 2025, la Anmat prohibió la distribución del producto en todo el país tras confirmar la contaminación bacteriana. Luego se detectó también presencia de Ralstonia mannitolilytica.
Una investigación que apunta más allá del laboratorio
La causa ya tiene 13 imputados procesados por adulteración de sustancias medicinales con resultado de muerte, un delito que contempla penas de hasta 25 años de prisión. Entre los principales acusados aparece Ariel García Furfaro, dueño de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.
Según la investigación judicial, existían irregularidades sistemáticas en la fabricación de medicamentos: producción en áreas no habilitadas, registros adulterados, ensayos de esterilidad defectuosos, falta de limpieza adecuada, liberación de lotes sin controles completos y documentación «dibujada» para presentar ante Anmat.
El expediente también investiga la destrucción de pruebas digitales y el presunto ocultamiento de información tras la detección de las bacterias.
Anmat e Iname, bajo la lupa
La segunda etapa de la causa ya no se concentra únicamente en los laboratorios. Ahora el foco también apunta hacia los organismos nacionales de control sanitario, especialmente la Anmat y el Instituto Nacional de Medicamentos (Iname), cuestionados por posibles fallas en inspecciones y controles previos.
La investigación sostiene que existían antecedentes de irregularidades graves en HLB Pharma desde años antes del brote fatal y que incluso se habían detectado contaminaciones previas sin medidas correctivas suficientes. Uno de los puntos más sensibles es que el propio juzgado debió coordinar el recupero de casi un millón de ampollas distribuidas en hospitales y clínicas de todo el país ante la falta de reacción del laboratorio y de los organismos de control.
