El juez Carlos Andrés Gazza dispuso 120 días de prisión preventiva para Joana María Monzón y Darío Rubén Correa, imputados por el asesinato de Vicente del Valle Silvera ocurrido en mayo de 2023. La causa, que estuvo cerca de ser archivada, fue reactivada por el fiscal Aquiles Balbis.
En una audiencia realizada en los tribunales de San Lorenzo, el juez Carlos Andrés Gazza dictó prisión preventiva por 120 días para Joana María Monzón y Darío Rubén Correa, alias “Beco”, acusados por el homicidio de Vicente del Valle Silvera, cometido el 6 de mayo de 2023 en una vivienda de 7 Jefes al 1800.
La causa atravesó varias instancias procesales y estuvo cerca de ser archivada, pero el fiscal Aquiles Balbis logró reactivarla en mayo a partir de nuevos elementos: testimonios de víctimas que sobrevivieron al ataque, peritajes forenses, filmaciones bancarias, análisis de teléfonos celulares y transcripciones de escuchas telefónicas que, según la acusación, vinculan al clan Monzón en el crimen.
A Correa, de 23 años, se le imputó homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas en carácter de coautor, abuso de armas, portación de arma de guerra y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. A Monzón, de 29, se la acusó por homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas en carácter de instigadora, abuso de armas también como instigadora y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Para la Fiscalía, ambos integran el clan Monzón, una familia vinculada al narcomenudeo que mantenía una disputa con miembros de la familia Silvera por el control de la venta de drogas en distintos barrios de San Lorenzo.
Los hechos
El fiscal Balbis le atribuyó a Darío Correa que, junto a un menor de edad, ingresó a la casa de Silvera camuflados con uniforme policial y portando pistolas calibre .9 mm, y se desplazaron a un ambiente de la casa para disparar al menos en 9 oportunidades contra Vicente del Valle Silvera de 75 años y un menor de 13 años, su nieto. Como consecuencia, Vicente Silvera recibió 5 disparos en su tórax y miembros inferiores que ocasionaron su muerte por hemorragia masiva toraco-abdominal; mientras que el menor recibió un disparo en el tórax.
La hipótesis del caso presentada formalmente por el fiscal Aquiles Balbis sitúa este homicidio calificado en el marco de una disputa por el control territorial de la venta de drogas en el Barrio Norte de San Lorenzo. La investigación determinó que los imputados Joana María Monzón y Darío Rubén Correa eran parte activa de la organización criminal de corte familiar. Esta banda estaría liderada por la madre de Joana, Luciana Monzón, y cuenta con ramificaciones operativas compuestas por otros miembros del clan familiar como Carlos Daniel Herrera Fernández y Esteban Manuel Monzón.
De acuerdo con las evidencias recolectadas en el legajo fiscal, la hostilidad entre el clan Monzón y la familia Silvera venía escalando en intensidad desde hacía varios meses. El origen directo de la discordia se remontaba a actividades vinculadas con la venta de drogas en la zona, donde Jonatan y Rodrigo Silvera —sobrinos de las víctimas del homicidio— prestaban servicios operativos para la estructura delictiva de “Los Monzón”. En ese contexto, los jóvenes habrían contraído una deuda económica con Darío Rubén Correa, encargado de la recaudación y la logística.
El 6 de mayo de 2023, Vicente Silvera, su hijo Jorge Raúl Silvera y el pequeño Agustín estaban en el interior de la vivienda. Al menos tres hombres jóvenes derribaron la puerta de acceso principal de una patada. Llevaban colocados chalecos tácticos, gorras con la inscripción de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y esgrimían armas de fuego de grueso calibre.
Causa archivada
En octubre de 2024, la defensa de Darío Correa presentó una evidencia que lo alejaba del hecho. Correa permanecía detenido desde el 12 de mayo de 2023 e imputado por homicidio. Tras un año y cinco meses de investigación, quedó desvinculado del crimen de Silvera al corroborarse la coartada presentada por la defensa. El acusado presentó datos que acreditaban que a la hora del homicidio se encontraba en la panadería Sabores en avenida San Martín 1233, lugar que contaba con cámaras, y presentó el ticket emitido por el comercio. Los registros detectaron que Correa se encontraba con su pareja Joana Monzón y que se retiraron de la panadería a las 20.02, mientras que la llamada al 911 por el homicidio ocurrió a las 20.08, por lo que hubiera sido imposible que estuviera en dos lugares al mismo tiempo, siendo el recorrido más corto de 1.4 km entre ambos lugares. Las cámaras del hospital Granaderos a Caballo muestran a Darío y a su pareja ingresar a la guardia a las 20.10 y quedarse hasta las 20.25.
La coartada imperfecta
El fiscal Balbis realizó un relevamiento de las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona comercial que contradijo la coartada: a las 19.45 la pareja estaba en la panadería y minutos después, a las 20.02, Correa se encontraba en la casa de los Silvera. Los peritajes precisaron a partir de equipos de geolocalización y cálculos en tiempo real que Correa habría sido el responsable del ataque. Tiempo después, en el contexto de otra investigación, se descubrió que el jueves 4 de mayo de 2023, las antenas de telefonía captaron una llamada entre la líder barrial de la organización, Luciana Monzón, y su hijo detenido, Daniel. En esa llamada se detalla la planificación del ataque; en otra posterior al 6 de mayo, los Monzón festejan el ataque en que murió Silvera.
