El último viernes se realizó el tercer encuentro de la mesa de trabajo de diferentes comisiones del Palacio Vasallo, las secretarías y áreas del municipio. Mientras tanto, en la Legislatura provincial se aguarda un encuentro con el Arzobispado, que sentó postura en la materia.
El último viernes se realizó el tercer encuentro de la mesa de trabajo de diferentes comisiones del Palacio Vasallo, las secretarías y áreas del municipio. Mientras tanto, en la Legislatura provincial se aguarda un encuentro con el Arzobispado, que sentó postura en la materia.
Cuidacoches: dos alternativas
«En términos de proporciones, el equipo de Desarrollo Humano dice que el mayor porcentaje de cuidacoches no está en situación de calle, de modo que hay dos modelos a armar para brindar una alternativa», precisó en declaraciones a La Capital el presidente de la comisión de Gobierno, Fabrizio Fiatti, del bloque Arriba Rosario.
En ese contexto, el edil hizo hincapié en no perder de vista que el municipio necesita herramientas legales y atribuciones, en particular a la policía y al Ministerio Público de la Acusación (MPA) para gestionar la seguridad en las calles.
Además de retirar a cuidacoches, se realizaron más de 60 actuaciones vinculadas al control de consumo y venta de alcohol, venta ambulante y uso indebido del espacio público.
«Entendemos que es un fenómeno para generar alternativas, pero tiene otros aspectos vinculados a la presencia de organizaciones o nichos delictivos que los ciudadanos reclaman respuestas claras y concretas», apuntó el representante del oficialismo.
No obstante, Fiatti comentó que «hay espacios específicos de panificación, escuelas de oficios o el programa «ABC Emprende», que tiene una asignación estímulo». Luego añadió: «De ahí se pensó si era factible incluir la parte social de los abordajes de cuidacoches, como el programa Andando, del cual va a depender que se sancione la ley provincial».
El concejal del Partido Creo recordó que, además, el programa Andando se utilizó para buscar una alternativa a la tracción a sangre. «En ese caso eran recuperadores urbanos, aunque en este caso tiene otro volumen de personas, pero es lo que queremos apuntar», mencionó.
Por su parte, el concejal justicialista Pablo Basso sostuvo: «Entendemos que lo primero que debemos hacer es ocuparse de la intervención y ordenamiento de las organizaciones delictivas que operan en espectáculos deportivos».
En tanto, el edil señaló que con el resto de la población de cuidacoches se debería avanzar hacia un esquema de formalización de la actividad con todos los registros y relevamientos correspondientes, tal como solicitó la Iglesia. «En Córdoba ya existe, y acá en Rosario funcionó bien, siempre que el municipio tuvo un rol de auditor como ocurrió con la cooperadora del Hospital Alberdi», recordó.
En ese marco, concejales y concejalas que integran las comisiones de Obras Públicas, Control, Convivencia y Seguridad Ciudadana, y Gobierno, recibieron al subsecretario de Abordaje Integral de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, Gabriel Pereyra, y al director general de Abordajes Integrales, Alejandro Bonifacino, para abordar la situación.
Cuidacoches: situación actual
Pereyra destacó que desde la secretaría trabajan sobre la situación individual de las personas que se encuentran en situación de calle, entre las cuales hay algunas que desempeñan la actividad de cuidacoches, que la mayoría de los cuidacoches «no se encuentra en situación de calle».
El funcionario señaló que su función radica en generar y administrar dispositivos para garantizar derechos esenciales en un contexto de vulnerabilidad, problemas de salud mental, alcoholismo, consumo de estupefacientes e incluso ludopatía de las personas en situación de calle.
Además, el subsecretario pidió no romantizar ni criminalizar la cuestión, al tiempo que apeló a la regulación de la actividad y solicitó mantener una postura «firme y un reordenamiento». Sugirió que debería aplicarse un componente económico de ayuda inicial, variable que consideró determinante para quienes ejercen la actividad de cuidacoches.
El funcionario explicó que, en general, las personas vinculadas a esa actividad “no quieren dejar su lugar porque implica un ingreso económico”, y sugirió generar alternativas que conduzcan a una rutina y a nuevos hábitos alejados del cuidado vehicular.
A su turno, Bonifacino detalló que la mayoría de las personas relevadas atraviesa situaciones de consumo, ya sea de estupefacientes o alcohol, y que en muchos casos también se detectaron situaciones de ludopatía. Por último, indicó que el área también trabaja de forma coordinada e integral con la Secretaría de Control y la Secretaría de Salud municipal, puesto que también existen personas afectadas por problemas de salud mental.
Relevamiento de cuidacoches
De acuerdo al relevamiento realizado en marzo de este año, el titular de la cartera de Control y Convivencia local expuso en el primer encuentro las estadísticas propias que cuentan hasta diciembre de 2025.
En el mismo se identificaron 754 cuidacoches y un marcado incremento de la actividad en zonas críticas. Además se labraron 9.090 actas, muchas de ellas dirigidas a reincidentes, y la demora de 215 personas. En cuanto a la seguridad en eventos masivos, se llevaron a cabo 156 operativos que resultaron en 72 detenciones.
La actividad se concentra en determinados puntos estratégicos como la costanera central (135), el centro (106), Pichincha (92), bulevar Oroño (82) y la zona de avenida Pellegrini (79).
En el parque de la Independencia (57), Echesortu, Agote y Hospital Centenario (37), La Florida, Alberdi, Parque Alem y Puerto Norte (53) y Barrio Hospitales (29), mientras que otros 84 se distribuyen en el resto de la ciudad.
Finalmente, se registraron 1.245 reclamos a través del número 147 y del sistema MuniBot, lo que permite a las autoridades ajustar las acciones que realiza en la ciudad.
