El hecho dejó dos personas heridas y terminó con el agresor abatido por efectivos del Servicio Secreto. El presidente estadounidense se pronunció en su red social Truth Social.
Donald Trump rompió el silencio luego del tiroteo registrado en las cercanías de la Casa Blanca y aseguró que el atacante tenía una “posible obsesión” con el complejo presidencial. El hecho dejó dos personas heridas y terminó con el agresor abatido por efectivos del Servicio Secreto.
El mandatario utilizó su red social Truth Social para agradecer la actuación de las fuerzas de seguridad y vincular el episodio con la necesidad de reforzar las medidas de protección en torno a la sede del gobierno estadounidense.
“Gracias a nuestro excelente Servicio Secreto y a las fuerzas del orden por la rápida y profesional actuación de esta noche”, escribió Trump horas después del incidente. En su publicación sostuvo que el agresor, identificado como Nasire Best, de 21 años, tenía antecedentes violentos y una posible obsesión con “el edificio más preciado” de Estados Unidos. Según informó la Casa Blanca, el joven murió durante un intercambio de disparos con agentes federales.
Las autoridades continúan investigando los motivos del ataque y el recorrido previo del sospechoso antes de llegar a las inmediaciones del complejo presidencial.
Trump aprovechó además el episodio para volver a respaldar la construcción del salón de baile proyectado en el ala Este de la Casa Blanca, una obra que generó controversias políticas y judiciales desde su lanzamiento en octubre de 2025. El presidente afirmó que lo ocurrido demuestra la importancia de contar con instalaciones especialmente diseñadas para la seguridad de los futuros mandatarios y de los eventos oficiales de gran magnitud. Según explicó, el proyecto fue elaborado junto a especialistas militares y agentes del Servicio Secreto, incorporando sistemas de protección avanzados frente a amenazas modernas.
El tiroteo se produjo el sábado por la tarde cerca del jardín Este de la Casa Blanca, mientras Trump permanecía dentro del edificio. Testigos reportaron entre 20 y 30 detonaciones en las inmediaciones de Pennsylvania Avenue y 17th Street Northwest. Tras los disparos, agentes del Servicio Secreto ordenaron a periodistas y trabajadores refugiarse en el interior del complejo. También se activaron protocolos de emergencia y se restringió temporalmente el movimiento en distintas áreas del perímetro presidencial. Fuentes de seguridad indicaron que el enfrentamiento ocurrió cuando los efectivos respondieron a una alerta sobre una persona armada en las inmediaciones de la residencia presidencial.
El episodio ocurrió pocas semanas después de otro incidente armado registrado durante la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, cuando un hombre logró superar controles de seguridad y efectuó disparos cerca del lugar donde se encontraba el presidente junto a miembros de su gabinete. Ambos acontecimientos reabrieron el debate sobre los protocolos de protección presidencial y la seguridad en torno a uno de los edificios más vigilados del mundo.
