El Concejo Municipal de Santa Fe modificó la ordenanza de habilitación de locales comerciales para exigir la instalación de sistemas de retención de grasas y aceites, con el objetivo de reducir obstrucciones en la red cloacal.
El Concejo Municipal de Santa Fe aprobó modificaciones a la Ordenanza N° 12.864/2022, incorporando nuevos requisitos para la gestión de aceites vegetales y grasas de fritura usados (AVUs) en locales gastronómicos. La medida, impulsada por el concejal Lucas Simoniello, establece que todo comercio dedicado a la elaboración de alimentos deberá instalar sistemas de retención o tratamiento de grasas, aceites u otros residuos que puedan afectar el funcionamiento de la red cloacal.
Según el texto aprobado, en los procedimientos de habilitación de locales comerciales, el Ejecutivo municipal deberá informar que se debe cumplir con la gestión de AVUs de acuerdo con la Ordenanza N° 13.124. Además, el municipio tramitará el permiso de vuelco de vertidos emitido por Aguas Santafesinas S.A. (ASSA), en cumplimiento del artículo 62 de la Ley Provincial N° 11.220.
Durante la sesión, Simoniello señaló que un establecimiento gastronómico puede generar hasta 40 kilos de grasa por día, equivalente al residuo de 400 viviendas unifamiliares. También indicó que el costo de un contrato de ocho horas de un camión para desobstruir una cloaca asciende a dos millones de pesos, y que en ocasiones la fuerza del camión puede dañar los caños.
“No estamos poniendo trabas; queremos que se pueda utilizar la infraestructura existente de forma adecuada”, afirmó Simoniello, y agregó que la falta de una grasera puede generar problemas tanto para el comerciante como para los vecinos.
