La ex diputada de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, publicó un mensaje en la red social X en el que afirmó que Argentina es el escenario de un experimento social con consecuencias para la libertad humana, asociado a la falta de regulación de la inteligencia artificial.
La ex diputada de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, difundió un mensaje en la red social X titulado «Carta al Pueblo Argentino», en el que expresó su posición sobre la situación del país en relación con la inteligencia artificial y ciertas políticas económicas.
En el texto, Carrió afirmó: «Argentina es el lugar elegido para un experimento social de terribles consecuencias para la libertad humana, de pensamiento, de expresión, de vida digna, de espacios de intimidad, de libre albedrío; y esto viene de la mano de la no regulación de la IA». Sostuvo que la falta de regulación de la inteligencia artificial implica «la disolución de toda regla moral o jurídica, el fin del estado, la privatización de la fuerza tanto militar como policial en manos de grupos privados».
La ex legisladora vinculó estas afirmaciones con las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei y el funcionario Federico Sturzenegger, a quienes mencionó como propiciadores de inversiones bajo el régimen de «súper RIGI». Carrió declaró que «habilitar estos regímenes y habilitar esta ideología amenaza a la sociedad en su conjunto y nos lleva al pleno totalitarismo privado de una corporación: la de Peter Thiel».
Carrió también hizo referencia al Papa León XIV y al libro «Los orígenes del totalitarismo» de Hannah Arendt, que según indicó enseña desde hace 49 años en la universidad. Señaló que «el problema que enfrentamos es existencial» y que «nadie puede hacerse el distraído».
En su mensaje, la ex diputada llamó a la «resistencia desde la conciencia» y exhortó a «defender la ley expresada en nuestra Constitución, la libertad auténtica, el libre albedrío, el derecho y la justicia». Además, mencionó un artículo de opinión del presidente Milei en el Financial Times, que según Carrió «confirma su adhesión plena a Peter Thiel, su filosofía, sus creencias y su poder económico; y toma a la Argentina como experimento catastrófico para la dignidad humana».
Finalmente, Carrió convocó a «los que creen en Dios y a los que no creen pero creen en la humanidad» a decir «NO» en nombre de la nación argentina y en contra de lo que denominó «el capricho irracional del presidente».
