Diversos proyectos gastronómicos impulsan la recuperación del centro de Rosario con la reapertura de inmuebles tradicionales y la llegada de nuevas propuestas.
En los últimos años, la actividad gastronómica en Rosario se concentró en barrios como Pichincha, Nuestra Señora de Lourdes y Abasto. Actualmente, varios proyectos se orientan hacia el centro de la ciudad, donde algunos locales cerrados reabren y otros inmuebles tradicionales son puestos en valor.
Uno de los casos es el edificio donde funcionó el bar La Buena Medida, en la esquina de Buenos Aires y Rioja. Se encuentra en obras para reabrir bajo la marca Masa Madre Bakery, panadería que actualmente opera en Callao y Catamarca y cerrará ese local para trasladarse. Según informaron los responsables del emprendimiento, la apertura está prevista para principios de julio.
Otro inmueble histórico es el que ocupó la panadería La Victoria en Buenos Aires y San Juan, que cerró en abril de 2024. Allí abrirá Casa Baires Panadería & Cafetería Clásica, impulsado por los socios de Buglë Vivero Café, con fecha estimada de apertura en julio.
En la Galería Pasaje de la Nación, donde hasta diciembre funcionó Chica Kitchen, los dueños de la vermutería Sodita inauguraron una segunda sucursal. El local se suma a la renovación de galerías tradicionales del microcentro.
En San Lorenzo 1081, donde operaba la casa de comida Esenio, abrió Osteria – Taberna Italiana, impulsada por cinco socios rosarinos. Por el momento funciona para eventos privados, con planes de abrir al público general en el futuro.
También en mayo se inauguró Tutto Passa, una cantina en Tucumán al 1200, a cargo de Martín Villafañe y Emilia Neme, que combina gastronomía napolitana con referencias a Diego Maradona.
