Los chorros de agua de la fuente de la proa del Monumento a la Bandera estuvieron apagados este martes por tareas de limpieza, según informó la Secretaría de Obras Públicas de la provincia.
A menos de una semana de su inauguración, los chorros de agua de la fuente de la proa del Monumento a la Bandera amanecieron apagados este martes. Desde la Secretaría de Obras Públicas de la provincia explicaron que la fuente se somete a tareas de mantenimiento, como limpieza de cañerías y recambio de agua, debido a las décadas que el sistema permaneció sin funcionamiento.
Los trabajos de puesta en valor del monumento se estrenaron el miércoles pasado. La restauración permitió recuperar las lozas de mármol, la llama votiva, el mirador y la fuente de la proa, que volvió a tener sus chorros de agua. La inauguración coincidió con el inicio de las promesas de lealtad a la Bandera de alumnos de cuarto grado de todo el país, y el sábado 20 de junio se realizó un espectáculo de proyección de animaciones (mapping) en la torre.
Este martes, el apagado de los chorros no pasó desapercibido, aunque sobre el mediodía ya estaban nuevamente en funcionamiento. Desde Obras Públicas indicaron que la detención se debió a una limpieza del agua, ya que el sistema de cañerías, sobre todo los soterrados, fueron desprendiendo minerales propios del material de las instalaciones (hierro) y del tiempo que estuvieron sin uso. Las tareas forman parte de los quehaceres previstos tras la inauguración. “Son trabajos habituales, parte del mantenimiento de la fuente de agua”, señalaron y aseguraron que “rápidamente” se volvieron a habilitar las cañerías. Adelantaron que una vez terminada la limpieza, se trabajará sobre las placas de mármol de la zona de la fuente.
El gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin inauguraron la puesta en valor el miércoles pasado. Las obras demandaron una inversión de 4 mil millones de pesos del presupuesto provincial y abarcaron el Propileo, el altar a los mártires, las escalinatas del patio cívico, el basamento de la torre central, la fuente de la proa, la Sala de las Banderas, la llama votiva, los elementos de bronce, el mirador y el ascensor. También se renovaron instalaciones eléctricas, sanitarias y termomecánicas.
El Monumento a la Bandera se inauguró oficialmente el 20 de junio de 1957. Su construcción demandó catorce años. La restauración reciente atravesó cuatro gestiones presidenciales: en 2015 la expresidenta Cristina Kirchner prometió financiarla; en 2016 el expresidente Mauricio Macri firmó un convenio con la Municipalidad, pero las obras quedaron a mitad de camino; en 2017 se hicieron trabajos parciales; en 2024 el gobernador Pullaro y el exjefe de Gabinete Guillermo Francos acordaron retomarlas con fondos nacionales, pero ante la falta de pago, a fines de marzo de 2025 la provincia se hizo cargo de finalizar los trabajos, que tenían un 30% de ejecución pendiente.
