Familiares y amigos de Micaela Albornoz cortaron el tránsito en el Acceso Sur de Rosario para exigir respuestas a la Justicia y la Policía. Señalan demoras en la activación de los protocolos de búsqueda y advierten sobre la vulnerabilidad de la joven.
El reclamo por la aparición de Micaela Albornoz se trasladó este lunes al Acceso Sur de Rosario, donde familiares, allegados y amigos interrumpieron el tránsito para visibilizar la búsqueda, que según indican comenzó con demoras y falencias.
En el marco de la protesta, el hermano de Micaela dialogó con los medios y manifestó el malestar familiar respecto al manejo de las primeras horas de la investigación. Declaró: «Siempre o cuando tenían que haber activado el protocolo, hubiera sido mucho más rápido. No es lo mismo estar rastreando a una persona ya seis o siete días después que desapareció, que a los dos días. Las pistas y los rastros para los perros ya no están frescos».
Consultado sobre si tienen indicios sobre quién podría tener a la joven, el hermano afirmó que no conocen la identidad del sospechoso, pero que la información recolectada de forma independiente apunta a una persona en situación de calle. Sostuvo: «No la conocemos, la verdad. Es alguien que anda en la calle, por lo que nos están explicando. Nosotros no sabemos si esta persona ya la descartó después de todo este quilombo, o si la sigue reteniendo. Estamos intentando conseguir más datos, porque ni siquiera una foto de la cara tenemos».
La familia expresó preocupación por el estado de salud de Micaela, quien se encuentra sin la medicación que requiere de forma habitual. El hermano indicó: «Ella no está por ahí dando vueltas porque no quiere volver con su familia. Sin su medicación, esa chica es muy manipulable. Esta gente de la calle es más viva que ella, se aprovechan de eso, de la droga, y la utilizan».
En los últimos días, la familia recuperó prendas de vestir de Micaela en distintos puntos de la zona, lo que refuerza la hipótesis de un robo. El hermano detalló: «Estamos seguros de que le robaron. Si ella no durmió ahí, significa que le robaron y fuimos rescatando algunas cosas». Además, criticó la falta de imágenes de cámaras de seguridad: «No nos quedamos tranquilos porque ni siquiera una cámara la vio cerca, ni caminando. Tendría que haber una cámara por cuadra en Rosario, pero ni eso tenemos ahora».
Finalmente, los allegados solicitaron colaboración a la comunidad. El hermano reflexionó: «Creo que nos tenemos que poner en el lugar de que todos tenemos hijas, primas, amigas» y pidió: «Nadie la puede retener por la fuerza si la ve. Lo que pedimos es que llamen a la policía. Es un ratito de su vida, y a nosotros nos puede ayudar a salvarla».
