El Parlamento Europeo rechazó una propuesta que clasificaba al aceite de soja como de alto riesgo ambiental, medida que amenazaba las exportaciones de biodiésel desde Santa Fe.
El Parlamento Europeo decidió rechazar la propuesta de la Comisión Europea que incluía al aceite de soja en una lista de cultivos de alto riesgo bajo el concepto de Cambio Indirecto del Uso del Suelo (ILUC). La medida, de haber sido aprobada, habría afectado las exportaciones de biodiésel de soja desde Argentina, cuyo 80% de la capacidad instalada se concentra en la provincia de Santa Fe.
La Unión Europea es el único destino abierto para el biodiésel nacional, con exportaciones anuales estimadas en 400 millones de dólares. La normativa rechazada argumentaba que el cultivo de soja fomenta la deforestación indirecta al desplazar otros cultivos hacia tierras forestales. Sin embargo, la industria local y la diplomacia argentina presentaron informes técnicos que indican que el área sembrada con soja en Argentina ha mostrado una tendencia decreciente en la última década.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), declaró: “Es una exitosa gestión público privada de Argentina que permitirá seguir exportando biodiesel de soja a la UE”. Los informes presentados acreditan que el sistema productivo nacional reduce cerca del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles.
La decisión estabiliza las expectativas de inversión en el sector y protege el empleo calificado en el Gran Rosario. Se estima que las exportaciones al bloque comercial podrían triplicarse, alcanzando potencialmente los 1.200 millones de dólares anuales en el corto plazo. La próxima discusión técnica en Bruselas está pactada para el 16 de julio.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, afirmó en sus redes sociales: “Hoy el Parlamento Europeo rechazó la norma que clasificaba a la soja como cultivo de alto riesgo y perjudicaba la exportación de biodiésel argentino. Esto es el resultado de un gran trabajo conjunto entre gobiernos provinciales, el gobierno nacional y el sector privado”. Pullaro recordó que presentó un documento con evidencia científica y económica que respaldaba la sustentabilidad del biodiésel producido en el país.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, sostuvo: “Este resultado demuestra que cuando el Estado provincial asume un rol activo puede obtener logros que impactan directamente en el empleo, las inversiones y las exportaciones”. Agregó que “el cierre del mercado europeo ponía en riesgo exportaciones de biodiésel y afectaba a un sector en el que Santa Fe concentra históricamente más del 80% de la capacidad instalada del país”.
El sector reclama la sanción de una nueva Ley de Biocombustibles en Argentina para elevar el corte obligatorio de biodiésel al 15% (B15), con el objetivo de aprovechar la capacidad instalada de las plantas de la región que operan con altos niveles de ociosidad.
