Durante los encuentros de la Selección argentina, la demanda de energía eléctrica experimenta variaciones abruptas, un fenómeno conocido como «efecto W» que es monitoreado por el sistema eléctrico nacional.
Los partidos de la Selección argentina generan un cambio en los hábitos de consumo eléctrico en todo el país. Según explicó el ingeniero electricista José Stella, de la Universidad Tecnológica Nacional, durante estos eventos se produce una disminución significativa de la demanda energética, seguida de un aumento en el entretiempo y otro al finalizar el encuentro.
Stella indicó que la baja en el consumo puede alcanzar un equivalente a 2000 megavatios, similar a la demanda máxima de la provincia de Santa Fe. Este comportamiento, denominado «efecto W», es analizado por CAMMESA, el organismo que administra el mercado mayorista eléctrico, para ajustar la cantidad de generadores en funcionamiento.
«Dejamos de producir, dejamos de comercializar y nos ponemos frente al televisor. Esto hace que disminuya la demanda eléctrica», señaló Stella. Durante el entretiempo, el consumo aumenta momentáneamente cuando las personas encienden luces o preparan alimentos, y luego vuelve a bajar. Tras el partido, la demanda se recupera cuando la población retoma sus actividades.
El fenómeno no es exclusivo de Argentina. Stella mencionó que en Inglaterra se utiliza el término «TV pick up» para describir el pico del entretiempo, y que patrones similares se registran en Francia y España. En cambio, afirmó que Estados Unidos, por su menor cultura futbolística, no presenta este comportamiento.
En cuanto a la matriz energética argentina, Stella destacó el rol del gas de Vaca Muerta. «Nosotros fundamentalmente nos está salvando, entonces somos un país con mucho gas en nuestra matriz primaria», sostuvo. Comparó esta situación con otros países que dependen de importaciones de gas natural licuado (GNL) debido al declive de sus propias fuentes.
