Un estudio de la Universidad de Buenos Aires revela que el 48,9% de los jóvenes entre 18 y 29 años se encuentra en situación de vulnerabilidad, con un tercio de ellos sin trabajo ni estudio y sin buscar empleo.
Un informe elaborado por un equipo de investigación de la Universidad de Buenos Aires (UBA) indica que el 48,9% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años se encuentra en situación de vulnerabilidad. El estudio, titulado “Jóvenes vulnerables en la Argentina: condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro”, fue desarrollado en el marco del Proyecto de Investigación y Desarrollo en Áreas Estratégicas (Pidae-UBA) del Ciclo Básico Común (CBC).
Según el informe, de un universo de aproximadamente 8,5 millones de jóvenes, 4.145.458 se encuentran en situación de vulnerabilidad. El 27% de ellos reside en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), mientras que el 73% se distribuye en el resto del país.
Uno de los datos destacados es que casi el 20% de la población juvenil vulnerable no trabaja ni estudia. Dentro de ese grupo, un tercio ha dejado de buscar trabajo. “Esta ‘desconexión’ refleja una ruptura de las expectativas de progreso, donde el mercado laboral ya no es percibido como un espacio de inclusión accesible”, afirmó Juan Cruz Esquivel, director de la investigación.
Entre los jóvenes que manifestaron no tener trabajo (30,6%), la búsqueda reciente de empleo alcanza solo a 4 de cada 10. En cuanto a las condiciones laborales de quienes sí trabajan, solo el 18,9% cuenta con un empleo registrado o parcialmente registrado; el 75,9% se encuentra en una relación laboral no registrada o trabaja por cuenta propia; el 5% está bajo el régimen de monotributo.
Felipe Vega Terra, director del Ciclo Básico Común de la UBA y codirector de la investigación, sostuvo: “Para el 57% de los jóvenes, los ingresos del hogar no alcanzan para llegar a fin de mes”. Además, el 78% de este segmento carece de obra social o prepaga.
El informe también aborda la salud mental: más del 70% de los jóvenes relevados manifestó tener problemas frecuentes de nervios o ansiedad, el 50% reconoció sentir desgano o síntomas compatibles con la depresión, y un 30% admitió dificultades para controlar el consumo de alcohol, tabaco o sustancias.
A pesar de las dificultades, el 85,7% de los encuestados considera que estudiar le permitiría mejorar su calidad de vida. Sin embargo, la formación en oficios alcanza solo al 15%.
En cuanto al consumo de información, el 71,2% se informa a través de redes sociales (Instagram 36,6%, Facebook 21,9%), mientras que la TV es relevante para el 18%. El acceso a Internet es casi universal (90,7%), pero su uso con fines educativos es bajo (8,5%).
Respecto a las proyecciones a futuro, los deseos principales a cinco años son conseguir un trabajo o uno mejor (31,9%) y tener una casa propia (29,8%). Formar una familia es una prioridad para el 4,8%. Casi 7 de cada 10 proyectan mudarse, mayoritariamente a un barrio mejor en la misma ciudad (31,4%).
El estudio se basó en una encuesta presencial realizada a 1.002 jóvenes vulnerables de entre 18 y 29 años en los principales aglomerados urbanos de Argentina, entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Se utilizó un muestreo polietápico estratificado por regiones. La investigación forma parte de la “Serie CBC investiga” (N° 1) y fue financiada por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA.
