La Cámara de Senadores de Santa Fe otorgó media sanción a un proyecto de ley que establece la obligación de contar con serenos en embarcaciones comerciales e industriales de gran porte amarradas en puertos bajo jurisdicción provincial.
La Cámara de Senadores de la provincia de Santa Fe otorgó media sanción a un proyecto de ley del senador Armando Traferri (PJ-San Lorenzo) que busca establecer la obligación de contar con personal de serenos «en todas las embarcaciones comerciales e industriales, nacionales o extranjeras, de 2.000 toneladas de registro total o más, que se encuentren amarradas en puertos fluviales y marítimos de uso público o privado bajo jurisdicción provincial».
El texto pasa a Diputados y se presenta como una forma de fortalecer las condiciones de seguridad en la actividad portuaria y establecer medidas preventivas en buques de gran porte. La iniciativa no crea nuevas obligaciones a las empresas navieras sino que resguarda las que hasta aquí han existido, para el transporte fluvial y de ultramar.
Según el legislador, por año atracan unos 3.000 buques de gran porte en el sur de Santa Fe y cada uno debe contar con un sereno habilitado que colabora con la Prefectura en la seguridad. Explicó que su labor consiste en verificar que se cumplan pautas ambientales para el cuidado de las aguas del río Paraná.
Traferri afirmó que sin la presencia de un sereno habilitado las embarcaciones pueden arrojar al curso fluvial sus aguas sucias cargadas de residuos oleosos y contaminantes que se acumulan en la cecina, y que lo mismo puede suceder con las utilizadas como lastre, bajo cubierta, que se mezclan con desechos tóxicos propios de las cargas fumigadas. Indicó que sin serenos esas prácticas aumentarían con el consiguiente daño medioambiental.
El tratamiento de este proyecto constituyó además el primer voto realizado mediante el nuevo sistema informático implementado en el Recinto de Sesiones, en el marco del proceso de modernización tecnológica de la Cámara.
En otro tramo de la sesión, Traferri expresó su preocupación por el cierre de la planta de caucho sintético de Pampa Energía, ubicada en Puerto General San Martín, departamento San Lorenzo. Señaló que la medida afectaría a unas 150 familias y advirtió que el país perdería su única fábrica de caucho sintético, un insumo fundamental para la industria del neumático. Además, manifestó su acompañamiento a los trabajadores y sus familias ante la incertidumbre generada por la decisión, y cuestionó la falta de acciones para evitar despidos y cierres de empresas en el corredor portuario santafesino y en otras regiones del país.
