El terremoto registrado en el suroeste de Colombia a las 7:34 provocó daños en Cali y otras localidades, con hospitales evacuados y edificios colapsados.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el suroeste de Colombia a las 7:34 de la mañana. Según el reporte oficial de la Alcaldía de Cali, se contabilizan 95 personas fallecidas, más de 900 heridos graves atendidos en centros hospitalarios y 86 personas rescatadas con vida de entre los escombros.
El epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. La localidad, de aproximadamente 6.000 habitantes, enfrenta la emergencia con un presupuesto de la Unidad de Gestión del Riesgo de 32 millones de pesos colombianos, según declaraciones de su alcalde.
En Cali, los daños se concentraron en el sector de La Quinta (Tequendama) y en el sector de La Luna. En el primero, siete centros médicos fueron evacuados y cuatro permanecen inoperativos por daños estructurales, entre ellos el Hospital Universitario del Valle y la Clínica Desa. En el segundo, edificaciones de entre cinco y ocho pisos colapsaron por completo o sufrieron hundimiento de sus primeros niveles.
La periodista colombiana Nicole Bravo, residente en el barrio El Guabal de Cali, relató a El Litoral su experiencia durante el sismo. «Yo estaba desayunando con mi mamá y me fui a mi cuarto. Dejé el celular, me puse a organizar y de repente escuché que la puerta del armario se azotaba duro y el ventilador se movía con una fuerza impresionante», dijo. «Se movía tan fuerte que nos abrazamos para no caernos. En ese instante mi mamá se desmayó del impacto», agregó.
Tras el temblor, cientos de familias permanecieron en una cancha abierta del barrio durante más de tres horas ante el temor a réplicas, sin luz, sin agua y con redes telefónicas e internet interrumpidas.
Uno de los puntos de mayor tensión es el Edificio Vanessa, donde los equipos de socorro estiman que permanecen atrapadas entre 20 y 25 personas. Pese a la llegada de brigadas internacionales y refuerzos de Bogotá, Medellín y Popayán, la ciudadanía colabora en la remoción de escombros con palas, picas, seguetas, tapabocas y guantes.
En la Plazoleta Jairo Varela, principal centro de acopio frente a la Alcaldía, las autoridades solicitaron una pausa temporal en la recepción de víveres debido al desbordamiento de donaciones.
Poblados del norte del Valle del Cauca limítrofes con Chocó y Risaralda permanecen incomunicados, sin suministro eléctrico ni redes móviles, lo que impide precisar la cantidad de víctimas y daños en esas comunidades.
