El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará esta semana el dato de inflación de julio. El Gobierno espera que el índice se ubique por debajo del 2%, mientras que las estimaciones privadas relevadas por el Banco Central proyectan un valor cercano al 2%, con algunos pronósticos que alcanzan el 2,2%.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer esta semana el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio. El Gobierno espera que la variación mensual se ubique por debajo del 2%, en línea con el registro de junio (1,9%). Las estimaciones privadas, en tanto, proyectan un escenario cercano a ese valor, aunque algunos analistas calculan un resultado superior, cercano al 2,2%.
El economista Germán Rolladi analizó las expectativas previas a la publicación del índice. Señaló que el dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que pasó del 1,8% en junio al 2,9% en julio, presenta diferencias respecto del IPC Nacional por la composición de las canastas. «La composición de la canasta de Buenos Aires es diferente a la del IPC Nacional», explicó. Según Rolladi, en el índice porteño tuvieron incidencia los rubros de recreación y cultura, restaurantes y hoteles, y tarifas de transporte, vivienda y servicios básicos, mientras que alimentos registró una variación del 1,9%.
El Banco Central releva periódicamente las proyecciones de entre 30 y 40 analistas a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Las primeras estimaciones para julio apuntaban a una inflación mensual cercana al 1,5%, pero luego fueron corregidas. «Todos los analistas esperaban que esa inflación baje muy rápidamente, cosa que no sucedió», afirmó Rolladi. Actualmente, las expectativas se ubican alrededor del 2%, con algunos pronósticos que alcanzan el 2,2%.
Rolladi sostuvo que la tendencia a la desinflación se encuentra estancada. «Esto lo que muestra es que la tendencia a la desinflación está estancada», afirmó. Las proyecciones actuales apuntan a una inflación anual cercana al 30% para 2026 y alrededor del 20% para 2027. No obstante, recordó que las expectativas pueden modificarse por el escenario electoral del próximo año. «Por lo tanto, esperar que el año que viene sea 20 por ciento es también una cuestión de fe. Porque en el medio también tenés elecciones», advirtió.
En relación con la demanda de dólares, el economista explicó que una parte de la población no logra ahorrar, mientras que quienes tienen capacidad de hacerlo tienden a refugiarse en el dólar. «La gente no llega a fin de mes. No es una cuestión de no querer tener pesos, es no tener», sostuvo. Según su análisis, los argentinos registran una demanda importante de dólares, lo que genera presión sobre el mercado cambiario.
Rolladi consideró que el principal desafío de la política económica es generar confianza. «El centro de la política monetaria y de la política económica del Gobierno debe ser generar confianza», afirmó. Advirtió que el aumento de las tasas de interés para contener la demanda de dólares encarece los créditos y debilita la demanda interna. «Las tasas están caras, los créditos están caros, la gente está endeudada y la economía no repunta», señaló.
De cara a la publicación del índice, el economista indicó que un resultado cercano al 2% sería consistente con las expectativas oficiales. «Para mañana, que no hay expectativas por parte del Gobierno, pero apuntemos a un dos por ahí. Yo creo que el Gobierno estaría también cómodo», afirmó. Un registro de ese nivel permitiría mantener las proyecciones de inflación mensual para los próximos meses. «Rompe la tendencia que había empezado el mes pasado de 1,9 y también le pone un piso hacia delante», concluyó.
