Organizaciones sociales y feministas se manifestaron este miércoles en la plaza 25 de Mayo de Rosario en repudio al femicidio de Carina Candelas. Según datos de Mumalá, en la provincia de Santa Fe se registraron 32 femicidios en lo que va del año.
Organizaciones sociales y feministas se manifestaron este miércoles en la plaza 25 de Mayo de Rosario, tras el femicidio de Carina Candelas ocurrido en una farmacia céntrica. El hecho elevó a trece el número de femicidios en Rosario en lo que va del año, tres de ellos en las últimas dos semanas. En tanto, en la provincia de Santa Fe ya se llegó a 32.
La convocatoria fue lanzada por la Asamblea Feminista Rosario bajo la consigna “Basta de matarnos”. En un comunicado, la organización expresó: “No queremos seguir contando muertas. Frente a la violencia machista y el abandono de las políticas de género, el Estado es responsable”. Además, sostuvieron: “Nos matan en la calle, en nuestras casas y en nuestros lugares de trabajo” y aseguraron que “los pocos programas que había se fueron cerrando”.
Desde la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) pidieron declarar “la emergencia nacional y provincial en violencia de género ante el desmantelamiento de políticas públicas de contención”. Gabriela Sosa, referente de dicha organización, señaló que, además de los tres casos registrados en Rosario durante agosto, en la provincia de Santa Fe se suma otro femicidio ocurrido en Piamonte.
Según los datos presentados por Mumalá, son 32 los femicidios registrados en la provincia de Santa Fe desde el comienzo del año, una cifra que representa un incremento respecto del mismo período del año pasado. “Son víctimas directas, pero también sus familias, sus afectos y sus vecinas”, indicó Sosa durante una entrevista radial, al referirse al impacto que generan estos crímenes en las comunidades.
Desde Mumalá anticiparon que presentarán en la provincia un pedido de declaración de emergencia en violencia de género, luego de haber impulsado una iniciativa similar a nivel nacional. El objetivo, explicó Sosa, es que una declaración de emergencia permita disponer de partidas presupuestarias de ejecución rápida, equipos especializados y políticas integrales que contemplen las particularidades de las distintas regiones de Santa Fe.
“Estamos atravesando una emergencia en toda la provincia. Los números están a la vista y el dolor lo vamos a organizar para pedir justicia”, señaló. La referente cuestionó que la disminución general de los homicidios de mujeres no necesariamente implique una reducción de los femicidios vinculados a las violencias machistas. Según planteó, los recursos destinados a combatir la narcocriminalidad tuvieron un impacto específico sobre determinados tipos de homicidios, pero no alcanzaron de la misma manera a las situaciones de violencia de género.
