Las obras de rehabilitación de 150 metros de frente costero en la Terminal Fluvial de Rosario concluirán el 27 de agosto, con una inversión de 2.600 millones de pesos. Se prevé que el Barco Ciudad de Rosario, tras su reconstrucción, amarre en noviembre en la dársena sur.
Las obras de rehabilitación y puesta a punto de 150 metros de frente costero sobre el edificio de la Terminal Fluvial de Rosario concluirán el 27 de agosto, tras aproximadamente 270 días de trabajos y una inversión de 2.600 millones de pesos del gobierno santafesino. Ese día está previsto el corte de cintas.
Las estructuras recuperadas buscan potenciar la conexión a través del río Paraná, aumentar la oferta turística y promover la conectividad regional mediante el transporte fluvial. En ese marco, se espera el regreso del Barco Ciudad de Rosario a la actividad. Durante agosto quedarán habilitados los muelles que miran hacia las islas, mientras que la dársena sur, con espacio reservado para la embarcación, estará lista en noviembre.
El empresario Federico, a cargo de la reconstrucción, afirmó: «En noviembre vamos a estar ahí, la idea es comenzar juntos». Detalló que durante los últimos tres meses se trabajó en la estructura del barco, incluyendo el doble fondo con los cinco tanques de aire en condiciones, y se invirtieron 800 metros de chapa nueva. Actualmente se avanza en la parte estética, con la colocación de vidrios en las aberturas de la cubierta.
El Barco Ciudad de Rosario, operado por Hayra SRL, tiene 29 metros de eslora, seis metros de manga y capacidad para 335 pasajeros, incluida la tripulación. Está impulsado por dos motores diésel de 250 caballos de potencia cada uno.
Las refacciones incluyeron el desmontaje completo del revestimiento interior, cubiertas deterioradas, pisos y estructuras obsoletas. Se reemplazaron chapas, pisos y laterales estructurales. En el sistema propulsor se desarmaron las hélices, se refabricaron ejes y mechas del timón, y se rectificaron accesorios. Se instalaron nuevos sistemas de emergencia y se fabricaron bujes. En el interior se retiró mobiliario, cielorrasos y revestimientos, se ampliaron ventanas y se montó un sistema de vidrios con cierre total. También se renovó el cableado eléctrico, se montaron nuevos tableros, sistemas de emergencia, luces de navegación y sensores de incendio.
Según el diagnóstico de los especialistas, «finalizadas las tareas pendientes de reconstrucción estructural, sistemas de propulsión, electricidad, seguridad y certificaciones, el buque estará en condiciones de solicitar las inspecciones finales correspondientes para su reincorporación al servicio comercial de pasajeros en la Hidrovía Paraná-Paraguay». Además, se estima que la embarcación posee un importante potencial operativo y comercial como activo estratégico para actividades turísticas, recreativas y de transporte fluvial en la región.
Este viernes, integrantes del gabinete provincial y el intendente Pablo Javkin están invitados a una recorrida por el barco para observar la evolución de las reformas.
El buque permaneció cinco años inactivo. Su puesta a punto se realiza en el astillero Fluvimar, ubicado en El Mangrullo. Una vez finalizadas las tareas, deberá obtener la aprobación de Prefectura para regresar a su actividad. Se prevé que amarre en la Terminal Fluvial y se presente en sociedad en el acto del 20 de junio al pie del Monumento a la Bandera.
El Ciudad de Rosario zarpó por primera vez en febrero de 1971. Su mentor, Raúl Oficialdegui, lo compró una década antes como barco de bandera brasileña en desuso y lo reconstruyó en el astillero Riguetti entre 1964 y 1971, convirtiéndose en la primera embarcación hecha a nuevo en la ciudad. A fines de diciembre, tras cinco décadas en manos de la familia Oficialdegui, el barco fue vendido a tres jóvenes socios rosarinos. Fluvimar realiza las reparaciones y chequeos mecánicos desde 2010.
