El Dr. Charles Buhler, exingeniero de la NASA y cofundador de Exodus Propulsion Technologies, sostiene que su equipo ha identificado una fuerza basada en campos eléctricos capaz de generar empuje sin expulsar masa. El anuncio fue realizado en la Alternative Propulsion Energy Conference y la comunidad científica mantiene cautela ante la falta de verificación independiente.
El Dr. Charles Buhler, veterano ingeniero con décadas de trayectoria en la NASA y cofundador de Exodus Propulsion Technologies, afirmó que su equipo ha identificado una «nueva fuerza» fundamental basada exclusivamente en campos eléctricos. Según el investigador, este sistema genera empuje direccional sustentable sin necesidad de expulsar masa ni quemar combustible.
El principio electrostático se basa en generar una asimetría en la presión electrostática o en la divergencia del campo eléctrico sobre un objeto. Tras más de dos décadas de investigaciones y miles de simulaciones, el equipo construyó en 2020 una cámara de vacío para recrear condiciones del espacio profundo. Entre 2016 y 2020, los prototipos producían fuerzas de una cienmilésima de la gravedad terrestre, pero las iteraciones posteriores mostraron saltos exponenciales. En 2023, la compañía afirma haber alcanzado el hito de 1 G, generando alrededor de 10 milinewtons en módulos de 30 a 40 gramos, suficiente para contrarrestar la gravedad sobre el dispositivo de prueba.
Entre las observaciones reportadas por Buhler en la Alternative Propulsion Energy Conference (APEC) se encuentra el registro de un empuje remanente, donde la fuerza persiste en la balanza incluso después de cortar la alimentación eléctrica, un fenómeno que el equipo intenta vincular con principios de electrodinámica cuántica.
El anuncio ha captado atención debido a las credenciales de Buhler, quien fundó el Laboratorio de Electrostática y Física de Superficies en el Centro Espacial Kennedy y supervisó la seguridad contra descargas electrostáticas en programas como el Transbordador Espacial, el Telescopio Hubble y la Estación Espacial Internacional.
No obstante, la comunidad científica mantiene una postura de cautela. La noción de un motor sin reacción vulneraría la Tercera Ley de Newton y la ley de conservación del momento lineal. La historia reciente cuenta con precedentes como el EmDrive (presentado en 2001) o el Quantum Drive, cuyas lecturas de empuje fueron descartadas en 2021 por investigadores del Instituto de Tecnología de Dresde, al demostrarse que eran artefactos térmicos e interferencias magnéticas en los instrumentos de medición.
Exodus Propulsion Technologies ha realizado más de 2.000 ensayos bajo diferentes configuraciones (jaulas de Faraday, péndulos y placas asimétricas) y ha comenzado a buscar alianzas estratégicas e inversores para financiar una demostración en el espacio. Los expertos coinciden en que la prueba definitiva ocurrirá cuando un dispositivo sea desplegado en órbita terrestre, lejos de la fricción, los gradientes térmicos y las vibraciones del suelo. Si los resultados se replican en laboratorios de terceros y se confirman en el espacio, la industria satelital podría prescindir de los tanques de propulsor para corregir órbitas.
