Un ensayo explora la relación entre la inteligencia artificial y la mitología clásica, planteando que el peligro no radica en la imposición sino en la seducción.
El ensayo original, publicado por Clarín, establece un paralelismo entre el canto de las sirenas en la Odisea de Homero y la fascinación contemporánea por la inteligencia artificial (IA). El texto sostiene que, al igual que las sirenas no obligaban sino que prometían conocimiento, la IA no fuerza a los usuarios, sino que los atrae por su capacidad de respuesta y verosimilitud.
El autor recurre a diversas referencias literarias y filosóficas para desarrollar su argumento. Menciona a Adorno y Horkheimer, quienes interpretaron el episodio de Ulises como la primera división del trabajo: los remeros con cera en los oídos y Ulises atado al mástil. Según el ensayo, esta imagen se asemeja a la situación actual, donde los usuarios no comprenden el funcionamiento interno de los sistemas y los ingenieros, que sí lo conocen, declaran no poder detenerlos.
También cita a Kafka, quien en una parábola invierte el mito: las sirenas callan y Ulises cree escuchar su canto. El autor aplica esta idea a la interacción con las máquinas, señalando que la elocuencia y la fluidez de las respuestas no implican la existencia de un interlocutor real.
El texto hace referencia a Nietzsche para sugerir que la fascinación por la IA proviene de su carácter humano, ya que está construida a partir de textos, prejuicios y modos de expresión humanos. También menciona a Bradbury y Huxley para ilustrar cómo las distopías modernas no se basan en la coerción, sino en la comodidad y la aceptación voluntaria.
Finalmente, el ensayo propone una actitud de resistencia activa, similar a la de Ulises, que no se tapa los oídos pero se ata al mástil para escuchar sin sucumbir. En términos prácticos, sugiere leer completas las fuentes citadas, escribir borradores propios, sostener preguntas incómodas y admitir la ignorancia como formas de mantener la autonomía frente a la tecnología.
