El comercio de la peatonal Córdoba al 900, dedicado a libros técnicos y universitarios, bajó sus persianas. La familia Binetti informó que el cierre se debe a la acumulación de factores como restricciones a las importaciones, digitalización y pandemia.
La Librería Técnica, ubicada en la peatonal Córdoba al 900 de Rosario, cerró sus puertas después de 55 años de actividad. La familia Binetti, propietaria del comercio, confirmó el cierre definitivo a partir de esta semana.
El local fue fundado por Antonio Binetti y, tras su fallecimiento, quedó a cargo de su esposa María Elena Rendón y luego de sus hijas Mariel y Alejandra, quienes lo modernizaron en la década de 1990. En su mejor momento, la librería llegó a tener 14 empleados y dos sucursales adicionales. Abría a las 8.30 y trabajaba jornadas de hasta 12 horas.
Según declaraciones de Flavio Cabral, quien trabajó 25 años en el comercio, el cierre responde a múltiples factores. En 2013, la medida del gobierno nacional que impuso restricciones a las importaciones para empresas que no exportaran afectó al negocio: «Desde entonces perdimos el 40 % del comercio porque la Librería Técnica se dedicaba a libros escolares y técnicos-universitarios, que son el 90 % importados», afirmó Cabral. Añadió que «todo pasó a PDF y algunas editoriales se fueron del país».
El avance de la digitalización y la pandemia por coronavirus agravaron la situación. Cabral sostuvo que «de eso nunca nos pudimos recuperar, empezaron las sucesivas crisis y fuimos estirándola, esperando que repuntaran las ventas, pero no sucedió». En 2024 hubo un intento de dejar vacante el local, pero los propietarios hicieron un último esfuerzo que se agotó en septiembre de 2026.
Los titulares estiman que quedaron sin vender entre 5.000 y 10.000 libros, almacenados en un depósito. El local permanece cerrado y ya existen interesados en alquilar los 5,60 metros cuadrados del inmueble de más de 120 años.
Los dueños mantienen un «duelo» por el cierre, pero tienen en mente una nueva unidad de negocios con el libro como base, combinada con otros sectores, en una calle lateral de las peatonales. El nombre de Librería Técnica no se usará para este nuevo proyecto. Cabral cerró: «Queremos que nos recuerden como un lugar de educación, capacitación y cultura. Un lugar de encuentro. Las librerías son lugares de encuentro y pluralistas, uno vende lo que le gusta y lo que no le gusta».
