El Consejo Interuniversitario Nacional y la Unión Industrial Argentina suscribieron un acuerdo de cooperación recíproca en un acto institucional previo al almuerzo anual de Fisfe. El convenio abarca áreas académicas, culturales, tecnológicas y de desarrollo científico.
Durante un acto institucional previo al almuerzo anual de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), se formalizó una alianza entre el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Unión Industrial Argentina (UIA), cuyos titulares firmaron un convenio marco de colaboración recíproca.
El acuerdo fue suscripto por Franco Bartolacci, presidente del CIN; Martín Rapalini, presidente de la UIA; y Laura Tarabella, rectora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
El convenio establece lazos de cooperación y asistencia en áreas académicas, culturales, tecnológicas y de desarrollo científico, e impulsa la investigación conjunta y la formación profesional orientada a las necesidades productivas de la República Argentina.
Declaraciones de Bartolacci
El presidente del CIN, Franco Bartolacci, afirmó que el sistema público argentino es «el más robusto, el más abierto y el más federal de todo el mundo» y sostuvo la necesidad de cuidarlo.
Bartolacci declaró que la universidad pública cumple su misión esencial cuando pone la formación profesional y la generación de conocimiento científico al servicio del desarrollo industrial y nacional. En ese argumento fundamentó la relevancia del entendimiento firmado con los industriales.
El titular del CIN remarcó que el acuerdo se produce en un «momento extremadamente difícil para la universidad pública argentina», por lo cual valoró el gesto y reconocimiento de la UIA hacia la ciencia e investigación nacional.
Puso a disposición la red de más de 60 universidades públicas del país para coordinar agendas territoriales en cada provincia, al tiempo que agradeció a la Federación Industrial de Santa Fe (FIFE) por construir el puente inicial entre las entidades.
Declaraciones de Rapalini
El titular de la UIA, Martín Rapalini, valoró la iniciativa y celebró la integración entre el sector productivo y el ámbito educativo.
Sostuvo que la velocidad de las transformaciones globales, como la inteligencia artificial y la automatización, exige una vinculación cada vez más estrecha entre la industria y la educación para competir en el mercado internacional.
Expresó su entusiasmo por diseñar programas, cursos y carreras adaptados a los requerimientos reales y actuales de las empresas.
Resaltó una premisa compartida durante la semana del evento: la educación debe ser entendida como una «infraestructura» indispensable, tan vital como las rutas o los hospitales, para preparar al capital humano ante los desafíos del futuro.
