El diseñador y piloto falleció tras una trayectoria de más de seis décadas en el automovilismo argentino. Su fábrica en Balcarce construyó más de 2.000 vehículos y participó en la serie ‘Senna’ de Netflix.
El constructor, diseñador y piloto Tulio Crespi murió a los 88 años, según confirmó su entorno familiar. Su trayectoria abarcó más de seis décadas en el automovilismo argentino y la fabricación artesanal de autos de competición.
Crespi fue referente en el ámbito de los autos de carrera. Su historia está vinculada a modelos como el Tulia 1 y el Petiso-Torino, y a los vehículos producidos en su fábrica de Balcarce.
Su vínculo con los autos comenzó en su juventud, influenciado por su hermano Humberto «Nenín» Crespi, quien lo acercó al ambiente de las carreras.
En 1961 instaló su primer taller en Palermo Viejo. Dos años después construyó el Tulia 1, un monoposto inspirado en un NSU. El 22 de marzo de 1963 debutó como piloto en el entonces Autódromo General San Martín y ganó la carrera con el auto que había construido en su taller.
Luego desarrolló monopostos y chasis para distintas categorías nacionales. Su apellido tuvo presencia en la Fórmula Renault, por donde pasaron varias generaciones de pilotos.
Otra de sus creaciones fue el Petiso, surgido después de que el Torino de Turismo Carretera de Nasif Estéfano sufriera un accidente en 1967 y llegara destruido a su taller. Crespi modificó la carrocería: acortó y bajó el vehículo y modificó la caída del techo. El resultado fue un auto con una silueta diferente. Ese trabajo derivó en los autos de calle Tulia GT y Tulieta GT. En 1976 presentó sus vehículos en el Salón del Automóvil de París.
En la década de 1980, por recomendación de Juan Manuel Fangio, trasladó su actividad a Balcarce, donde instaló sobre la Ruta 226 la fábrica desde la cual continuó construyendo chasis, monopostos y autos de competición. Sus hijos se incorporaron a la empresa y continuaron ligados al diseño, la fabricación y la gestión.
Para 2024, la familia contabilizaba más de 2.000 autos construidos a lo largo de la historia de Crespi Competición. Sus vehículos participaron en categorías como Turismo Carretera, TC2000 y divisiones de monopostos.
El proyecto que llevó los autos de Crespi a Netflix
Crespi y sus hijos participaron desde la fábrica de Balcarce en la construcción de los vehículos utilizados para «Senna», la serie sobre Ayrton Senna. La familia construyó 22 réplicas de autos usados por Senna y sus rivales, correspondientes a distintas etapas de la carrera del piloto brasileño, desde la Fórmula Ford hasta la Fórmula 1. Fabricaron chasis a escala real y definieron componentes mecánicos, suspensiones, frenos y motores para las filmaciones.
Antes de morir, Crespi dejó una carta en la que pidió que no lo recordaran por su enfermedad, sino por la vida que había llevado. Se definió como «un laburante del fierro» y agradeció a su familia, trabajadores, proveedores y pilotos.
«Viví 88 años haciendo exactamente lo que amé. ¿Cuánta gente puede decir eso?», expresó. Confirmó que su fábrica quedaría en manos de sus hijos.
«Sigan haciendo ruido. Sigan armando autos en talleres chiquitos pensando que pueden ganarle a los grandes, porque yo pude y lo hice», escribió en uno de los últimos pasajes de su despedida.
