La provincia, a través de Aguas Santafesinas SA, comenzará en los próximos días la segunda etapa de las obras de renovación de la infraestructura de agua potable y cloacas en la ciudad de Santa Fe. La intervención demandará una inversión superior a los $1.800 millones y abarcará inicialmente el barrio Fomento 9 de Julio.
Aguas Santafesinas SA (ASSA) iniciará en los próximos días la segunda etapa de las obras de renovación y confiabilización de la infraestructura de agua potable y cloacas en distintos sectores de la ciudad de Santa Fe. El plan, que incluye cuatro frentes de trabajo, requiere una inversión provincial de más de $1.800 millones.
La primera intervención de esta etapa se ejecutará en el barrio Fomento 9 de Julio, en los pasajes Rodríguez, Lassaga, Ingenieros, Mármol y Aldao. Los trabajos comprenden la renovación de cañerías de hierro fundido por nuevos conductos de Polietileno de Alta Densidad (PEAD) mediante tecnología sin zanjas, en una extensión de más de 1.300 metros.
Según informó la empresa, también se renovarán 220 conexiones domiciliarias y se instalará el medidor del servicio. «Durante el desarrollo de las tareas podrán registrarse interrupciones transitorias del suministro de agua potable en el sector», declararon desde la prestataria.
Metodología de trabajo
El vocero de ASSA, Germán Nessier, explicó a El Litoral que en esta segunda etapa se aplicará la misma metodología utilizada en el macrocentro: «Se evita hacer zanjas a lo largo de cada cuadra: la tecnología se llama ‘trenchless’, y permite reemplazar las antiguas cañerías con menor intervención (roturas) sobre la vía pública».
Nessier también detalló el uso del ‘cracking’: «Para la red de agua, en el medio del pozo de ataque y del pozo de fuga -es decir, al principio y al final de la cuadra-, se hacen pequeñas ‘ventanas’ (a modo de ‘ramilletes’) desde donde se ejecutan las correspondientes conexiones domiciliarias nuevas».
El procedimiento agrupa varias conexiones en una misma ventana, según la cantidad de viviendas en la cuadra. Luego, durante un día, se reemplaza la vieja cañería de hierro fundido mediante la inserción de un nuevo conducto de PEAD. «Aquí, justamente se van insertando dentro del espacio que ocupaba la vieja cañería de hierro, la cual se va quebrando y rompiendo gracias a un expansor que funciona por un sistema de tracción hidráulica. Se va rompiendo el caño viejo y se inserta el nuevo conducto. No se rompe la calle», agregó Nessier.
Una vez tendida la nueva cañería en una cuadra, se ejecutan los empalmes de las conexiones domiciliarias. «Al final de la jornada y con estas tareas listas, se pone en servicio inmediatamente la nueva cañería. La afectación para los frentistas es sólo en el día que se hace la inserción», aclaró el vocero. Al día siguiente se realiza una prueba hidráulica para verificar la correcta ejecución de los trabajos.
Beneficios y continuidad del plan
Nessier enfatizó que esta tecnología implica «una mejora del nivel del servicio para los frentistas de Santa Fe capital; pero además, también genera otras externalidades positivas». Entre ellas, mencionó que «permite asegurar que no va a ser necesario hacer futuras aperturas en las calzadas para reparaciones, ya que cada conducto es de un material continuo de acuerdo a la extensión de cada cuadra, de unos 100 metros, y donde no hay empalmes».
Consultado sobre los próximos barrios a intervenir, Nessier indicó que se irán anunciando paulatinamente y con antelación. «Hablamos de varios frentes de obras que se irán dando a conocer, y que están dentro del plan de renovación de redes», sostuvo.
Estas obras se suman a las ya realizadas en el macrocentro desde 2025. Esa primera etapa permitió renovar más de 12 kilómetros de cañerías de hierro centenarias y más de 2.000 conexiones domiciliarias, beneficiando a una población estimada en más de 30 mil vecinos, según informó ASSA.
La presidenta de ASSA, Renata Ghilotti, destacó: «Todas estas obras reflejan la decisión del gobernador Maximiliano Pullaro de sostener un plan de inversión que moderniza la infraestructura sanitaria de la provincia». Y agregó: «Estamos incorporando tecnologías que nos permiten intervenir con menor impacto para los vecinos, mejorar la calidad del servicio y garantizar sistemas más eficientes y seguros. Cada obra forma parte de una planificación que prioriza la infraestructura como herramienta para mejorar la calidad de vida».
