El evento reunió a estudiantes, docentes e investigadores de comunicación de todo el país. Las académicas Olga Corna y Alicia Acquarone expusieron sobre el uso de la tecnología y el pensamiento crítico.
El 28° congreso de la Red de Carreras de Comunicación Social y Periodismo de Argentina (Redcom) concluyó con una conferencia a cargo del humorista, periodista y actor Tomás Quintín Palma, quien dialogó con las académicas Olga Corna y Alicia Acquarone. La actividad se realizó en una sala con estudiantes de universidades de Buenos Aires, Corrientes, Tucumán, Córdoba y La Rioja, entre otras provincias, junto con docentes, investigadores y graduados.
Quintín Palma inició la exposición con una pregunta: “Usamos la inteligencia artificial para trabajar, para escribir, para cocinar. Entonces aparece una pregunta nueva; no solamente, ¿qué va a hacer la inteligencia artificial con nosotros? Sino, ¿qué vamos a hacer nosotros con ella?”.
Olga Corna, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) dedicada a la semiótica, los estudios del lenguaje, la comunicación, la cultura y el discurso político, respondió: “Uno tiene que pensar desde otros lugares cuando dice que se aprende por las pantallas. Nos condiciona porque produce una conducta lábil con respecto a otros mecanismos, pero yo creo que la pantalla no inhabilita, lo que hace en todo caso es colaborar”.
Alicia Acquarone, docente e investigadora de la UNR, profesora de teoría política, dedicada al estudio del Estado, la democracia, las instituciones y el poder, sostuvo: “La pantalla es un instrumento. Hoy es la pantalla; de acá a 10 años, vaya a saber qué será. El problema no es el objeto”. Y agregó: “El problema es el lugar que yo le doy a ese instrumento. Si mi vida pasa por ese instrumento, lo que estoy haciendo es achicar mi propia vida, mi propio objetivo y me va a aislar aún más. Cualquier cosa que aparezca en esa pantalla me va a convencer de que es real”.
Acquarone planteó que se deben formular correctamente las preguntas: “No si el instrumento tiene la culpa de lo que nos pasa, sino ¿qué estamos haciendo nosotros y para qué lo usamos, cuáles son las limitaciones, cómo me informo? Todo lo que se dice noticia, ¿la absorbo como tal?”.
Respecto del espíritu crítico de la sociedad actual, Corna afirmó: “La sociedad está más enceguecida. Las sociedades cuando tienen determinadas cosas ganadas entran en una cuestión de anomia: «No me va a pasar esto, no va a ocurrir»”. Y añadió: “Hay que seguir peleando por lo conquistado, uno lo da por hecho. Pero hoy la idea es desgastar: si te desgastan en el pedido o en el cuidado de lo que supuestamente no se va a perder, efectivamente lo perdés. En el momento en que te relajaste podés perder el derecho”.
Acquarone argumentó: “La realidad no es ajena a nosotros, la reproducimos todos nosotros, aunque no coincidamos con esa realidad que nos expulsa”.
Ante la pregunta de Quintín Palma sobre cómo se ejercita la autonomía, Acquarone respondió: “Primero hay que recuperar la humanidad. Hay que pensar que la vida va más allá de mi propio deseo. ¿Y quién dice que ese deseo que yo quiero conquistar no va a ser más fácil conquistarlo si estamos juntos? Todos dependemos de todos. En la medida en que cada uno de nosotros sea consciente de esta necesidad nos vamos a proteger mucho más. Porque, protegiendo al otro, me protejo a mí mismo”.
La académica realizó un análisis histórico sobre la fragmentación de las luchas colectivas: “En los 90 se nos impuso el individualismo. Ese individualismo al extremo. Bueno, retomemos, es más fácil reconstruir el sentido común que destruirlo”.
Corna se refirió a las políticas económicas y sociales de la actualidad: “Nos cambian los nombres de las cosas que en algún momento hicieron y nos hacen creer que son otras. Ésta es la instancia de prestar atención, y decir: «Por este lado están pasando las cosas, no por el lado que nos están mostrando»”.
La semióloga cuestionó por qué el gobierno nacional “tiene tanto problema con las Ciencias Sociales” y se respondió: “Porque las Ciencias Sociales los desnudan, los definen, les colocan adjetivos, les marcan la cancha, y eso no es permitido. Ya lo decía un autor maravilloso llamado Ludwig Wittgenstein: el límite de tu lenguaje es el límite de tu mundo”.
Para finalizar, Acquarone aconsejó: “Pongan en tela de juicio todo lo que lean o escuchen. Aunque digan que el que habla es un genio. Aunque digan que el libro que están leyendo es lo mejor que se ha escrito. Comparen, busquen otras fuentes. Hoy es fácil, gracias al celular”. Y continuó: “Después de esa acción tomen posición. No se apuren, no es con la primera comunicación, con la primera información, con la primera lectura. Hay tiempo: primero pongo en tela de juicio y después me empiezo a posicionar”.
Durante el congreso se llevaron a cabo 500 ponencias distribuidas en 19 ejes temáticos, entre ellos comunicación y política, educación, medios de comunicación, género y diversidades. Contó con talleres, presentaciones de libros y revistas, también con muestras audiovisuales, sonoras e inmersivas. El encuentro se enmarcó en la defensa de la educación pública argentina.
