Juan A. fue aprehendido este domingo en Pellegrini al 800 por efectivos de la Policía de Investigaciones. Una socia de la firma, Noelia E., fue declarada en rebeldía al no ser hallada en su domicilio.
El dueño de la agencia de autos Rosario Motorsport fue detenido por el delito de estafas. Además, una socia de esa firma fue declarada en rebeldía al no ser hallada en su domicilio.
Juan A. fue aprehendido este domingo por efectivos de la Policía de Investigaciones en Pellegrini al 800 y en los próximos días enfrentará la audiencia de imputación a cargo del fiscal Iván Enriquez de la Unidad de Investigaciones Estratégicas.
Desde el Ministerio Público de la Acusación aclararon que «aún hay medidas judiciales en curso» y que Juan A. figura como uno de los dueños de Rosario Motorsport. En forma paralela al procedimiento del domingo se declaró en rebeldía a Noelia E., quien según las fuentes figura como socia de la firma.
La agencia Rosario Motorsport quedó bajo la lupa judicial el 27 de agosto pasado cuando trascendieron una serie de denuncias penales por estafas. En su momento, el abogado Santiago Barbarch, quien representa a un grupo de damnificados, había señalado que hay más de cien personas que no recibieron los vehículos en la agencia de la zona sur.
El letrado anunció que la empresa pidió la convocatoria al concurso preventivo de acreedores frente a una situación complicada. «Hace varios meses que venían con atrasos», comentó sobre el denominador común de los reclamos en el local ubicado sobre avenida San Martín al 2600.
El representante de los clientes de la agencia multimarcas aclaró que las demoras son generales y no se limitan a un modelo en particular. El inconveniente principal es que la mayoría de las personas afectadas entregaron la unidad que tenían y nunca les dieron la que habían adquirido.
Barbarch patrocina a unos 30 clientes de Motorsport que están pendientes de la resolución judicial sobre las deudas. En cuanto al funcionamiento del negocio, señaló que la propuesta consistía en «tomar el usado y algún dinero con la promesa de un cero kilómetro».
A los compradores les daban «un plazo aproximado de 40 días» para llevarse su coche nuevo. No obstante, la rueda de comercialización empezó a trabarse y la agencia decidió ir a los Tribunales provinciales en busca de otra solución porque ya no tienen chances de cumplir con lo pactado.
El abogado aclaró que «el concurso todavía no está abierto», pero la iniciativa ya encendió alarmas entre los clientes. En este sentido, detalló que los dueños «no presentaron documentación de la compra en las terminales» para obtener los rodados que habían ofrecido. Luego concluyó: «Es muy difícil saber si hicieron el pedido, si van a entregarlos».
El letrado advirtió que más de 100 acreedores van a tener que ir a verificar sus créditos si se abre la convocatoria judicial por el incumplimiento. Mientras tanto, muchos de ellos se quedaron sin los vehículos que habían decidido cambiar, ya que no pudieron recuperarlos.
