La firma Marketing Sports, creada en 2018 y propiedad de un empresario autopartista, organizó el evento de despedida de Lionel Messi en el estadio Monumental. Tras las críticas por fallas técnicas, la empresa emitió un comunicado en el que responsabilizó a River Plate, que respondió con declaraciones fuera de micrófono.
La empresa Marketing Sports, una sociedad anónima simplificada (S.A.S.) creada el 20 de septiembre de 2018, estuvo a cargo de la organización del evento de despedida de Lionel Messi en el estadio Monumental, realizado tras el amistoso entre la selección argentina y Benín, que finalizó 3-0. La firma es propiedad de Mariano Martín Camerota, presidente de la compañía autopartista Global Wheel desde noviembre de 2015, y de su esposa, Analía Gabriela Arcuri, según consta en el Boletín Oficial.
En sus inicios, Marketing Sports fue contratada por la productora Torneos para eventos específicos y luego estableció contactos con la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En 2019 organizó el show de apertura de la final de la Copa Argentina, y en 2021 tuvo su primer contrato para un evento de la selección: la recepción en el predio de Ezeiza del plantel campeón de la Copa América. Según una fuente de AFA consultada por LA NACION, «desde hace años Marketing Sports trabaja con la AFA. Llegó luego de hacer trabajos para Torneos». La misma fuente agregó que «cuando se trata de la selección, Torneos y Marketing Sports suelen hacer cosas juntos».
El evento de despedida de Messi, sin embargo, fue organizado exclusivamente por la AFA y Marketing Sports, sin participación de Torneos. En su sitio web, la empresa afirma tener más de 20 años de experiencia, aunque fue creada en 2018. Su cuenta de Instagram fue abierta en 2020 y 181 de sus 182 publicaciones están relacionadas con actividades de AFA, con una excepción sobre la Copa Ecuador.
Tras las críticas recibidas por fallas técnicas durante el evento, Marketing Sports publicó un comunicado en Instagram en el que atribuyó responsabilidades a River Plate, club que alojó el acontecimiento. La empresa sostuvo que la pantalla gigante «fue retirada tres días después del anuncio de AFA sobre la realización de la despedida» y que su propuesta de instalar una alternativa en el campo de juego «no recibió la autorización del club anfitrión». Agregó que «tampoco se autorizó la instalación de un escenario central» y que la operación de sonido e iluminación estaba a cargo del equipo técnico de River, lo que «limitó nuestro accionar eficiente». El comunicado no incluía logotipo, membrete ni datos de contacto.
River Plate optó por no emitir un comunicado oficial. Fuentes del club señalaron que un pronunciamiento formal daría demasiada entidad a las acusaciones. No obstante, desde la dirigencia indicaron: «River anunció públicamente el desmontaje [de la pantalla electrónica] el 8 de julio de 2026 y la AFA confirmó el partido contra Benín y la presencia de Messi el 15 de septiembre, más de dos meses después. Son dos fechas públicas y verificables. No es una diferencia de interpretación: es una afirmación objetivamente falsa».
Sobre el sonido y la iluminación, las fuentes de River afirmaron: «La operación de ambos sistemas estaba a cargo de la productora, no de River. El club puso una persona a disposición para colaborar. Las únicas responsabilidades operativas de River eran la voz del estadio y la cinta de luces, ambas bajo supervisión de personal de la AFA». Añadieron que «River sugirió expresamente a la productora que contratara un grupo electrógeno» y que «la productora decidió no afrontar ese gasto».
Una fuente riverplatense también indicó que «Ulises Bueno, Soledad Pastorutti y Grupo Cali tuvieron que utilizar las oficinas de la Gerencia de Infraestructura como camarines porque la productora no quiso montar los espacios correspondientes» y que «la primera reunión técnica entre la productora y River para coordinar el soporte operativo se hizo recién el día anterior al partido».
Según reconstruyó LA NACION, en la organización trabajaron varias empresas subcontratadas para iluminación, sonido y logística. Un técnico en iluminación contactado para el show relató: «La paga era muy poca y la verdad es que no valía la pena lo que pagaban respecto a lo que había que hacer». El profesional declinó la oferta.
En redes sociales circularon videos que muestran fallas organizativas, como el audio que no funcionaba cuando Sergio Goycochea y Soledad Pastorutti intentaban hablar. LA NACION consultó a Camerota, pero el empresario no respondió.
