La ciudad de Visakhapatnam, en el sureste de India, albergará un centro de datos de Google con una potencia de un gigavatio. El proyecto, que implica una inversión de 15.000 millones de dólares, enfrenta preocupaciones medioambientales y sociales de residentes y ecologistas.
La ciudad de Visakhapatnam, en el sureste de India, ha sido seleccionada por Google para albergar su mayor centro de datos fuera de Estados Unidos, con una potencia de un gigavatio. La inversión prometida asciende a unos 15.000 millones de dólares y fue recibida con apoyo por parte del primer ministro indio, Narendra Modi, quien busca posicionar al país en la carrera mundial por la inteligencia artificial.
El proyecto, sin embargo, enfrenta oposición de sectores locales. Ecologistas y habitantes de la región, conocida como Vizag, expresan preocupación por el impacto del centro de datos en el consumo de agua y energía. Ambientalistas solicitan una moratoria en la construcción de este tipo de instalaciones hasta que se realicen evaluaciones independientes del impacto social y medioambiental. También cuestionan la cantidad de empleos que se prometen.
«Estados Unidos tiene una costa inmensa, podrían haberlo establecido allí», declaró Gutta Rohith, del Foro de Derechos Humanos, una organización no gubernamental local. «¿Por qué vienen aquí?», se preguntó.
Vizag es el punto de entrada en India de los cables de internet submarinos que conectan el país con Singapur, lo que lo convierte en un emplazamiento idóneo para el proyecto, que abarcará una superficie equivalente a más de 340 canchas de fútbol. Google no es el único interesado en la zona: el grupo estadounidense Digital Realty, junto con el conglomerado indio Reliance Industries y Brookfield, invierten 11.000 millones de dólares en otro centro de datos para entrenar modelos de IA en Vizag.
Algunos residentes señalan que una de las tres parcelas elegidas por Google está junto a una reserva natural y otra al lado de una importante capa freática, por lo que han llevado el caso ante la justicia.
En el pueblo de Tarluvada, Chandala Sadamma, una campesina de 50 años, manifestó su malestar. Según relató, nadie le informó que el campo de 0,8 hectáreas donde cultivaba mangos y anacardos, que aceptó vender por algo más de 82.000 dólares, sería destinado a Google. «Cuando miro esta tierra, me entran ganas de llorar», dijo mientras observaba las excavadoras.
«Padecemos ya una escasez de agua», afirmó Gubbala Ramanamma, una comerciante de 57 años, frente a un pozo seco. «Y no sé cómo nos va a ir cuando el centro de Google esté operativo».
«Hay civilizaciones enteras que han desaparecido por la escasez de agua», sostuvo E.A.S. Sarma, un exfuncionario, quien pidió que «una agencia independiente realice una auditoría completa» sobre el impacto medioambiental.
Google promete que no empleará agua para enfriar sus sistemas, sino un mecanismo «avanzado» de refrigeración de aire. «La inversión en el centro de datos de IA es un compromiso para varias décadas», lo que implica «la obligación de ser buenos vecinos», declaró a AFP Alexander Smith, jefe de infraestructura y energía de Google para Asia-Pacífico. «Eso significa que las reservas de agua, la red eléctrica y las comunidades que viven junto a nuestras instalaciones deben salir beneficiadas de nuestra presencia», aseveró. «En cuanto al agua consumida para necesidades no relacionadas con la refrigeración, Google se compromete para 2030 a compensar aportando el 120% del volumen que consumamos en nuestras operaciones», añadió. La empresa invertirá además «en nuevos proyectos de energía limpia», prometió el directivo.
Google afirma que su centro de datos tendrá un impacto de 688 millones de dólares en la economía local cada año y permitirá crear 4.200 trabajos en la fase de construcción. El centro debe estar operativo para 2028. El gobierno de Andhra Pradesh espera la creación en total de «188.000 empleos directos e indirectos». El estado espera poner en pie además seis plantas nucleares, de una potencia de 1,2 gigavatios, para satisfacer la demanda energética en el territorio.
