El edil justicialista presentó en la Feria del Libro de Rosario su obra «Las válvulas de escape de los sectores populares», junto al legislador porteño Federico Mochi y la diputada provincial Lucila De Ponti.
El edil justicialista Mariano Romero presentó su libro Las válvulas de escape de los sectores populares en la Feria del Libro de Rosario, junto al legislador porteño Federico Mochi y la diputada provincial Lucila De Ponti.
Durante la presentación, Romero sostuvo: «El modelo productivo necesita cada vez menos mano de obra, y mientras tanto la política tradicional sigue dando respuestas del siglo XIX a problemas del siglo XXI. Esa distancia la terminan pagando los barrios».
El libro analiza cómo las comunidades de los barrios procesan la angustia social y las tensiones estructurales que los atraviesan, lo que el autor describe como una «olla a presión» cotidiana. Según Romero, «cuando la angustia no tiene dónde ir, busca formas de descomprimir».
La obra agrupa esas formas en dos caminos. Entre los conflictivos, el autor ubica la violencia y el delito, el consumo problemático y la discriminación hacia otras identidades. Entre los de resistencia comunitaria, menciona la organización en comedores y merenderos, el club de barrio como espacio de pertenencia y la fe como sostén emocional de las familias.
«Hay algunas válvulas de escape que destruyen el tejido social, como la violencia, el consumo o la discriminación, y hay otras que lo reconstruyen, como la organización comunitaria, el club de barrio o la fe. El libro intenta mirar las dos con honestidad», afirmó.
Para el edil justicialista, el diagnóstico «es necesario pero no suficiente». La apuesta del libro, explicó, «es política, porque no se trata de romantizar la pobreza ni de estigmatizarla. Se trata de entender lo que la gente construye para aguantar y transformarlo en proyectos de integración real, con trabajo, con derechos y con comunidad».
Al cierre, Romero agradeció a quienes acompañaron la presentación y planteó: «Si la política no ofrece horizonte, el vacío lo ocupan otras cosas. Nuestra tarea es construir ese horizonte junto a quienes ya lo están sosteniendo todos los días en cada barrio».
