Según la Usina de Datos de la UNR, la canasta básica total subió 2,5% en el mes y acumuló un alza de 36,4% en los primeros nueve meses de 2026.
Una familia de cuatro integrantes residente en Rosario necesitó en septiembre ingresos por $1.822.551 para no quedar por debajo de la línea de pobreza, de acuerdo con la medición de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
La canasta básica total registró en septiembre un incremento mensual del 2,5%, mientras que en los primeros nueve meses de 2026 acumuló una suba del 36,4%.
La coordinadora del trabajo, Paula Durán, indicó que existe una distancia entre los ingresos que necesitan las familias y su capacidad real para obtenerlos, y señaló las dificultades para reunir el monto destinado a los consumos más elementales. Asimismo, sostuvo que la cifra supera el salario promedio de la región, situación que lleva a muchos hogares a sumar más de un empleo para sostener sus gastos cotidianos.
Para un hogar monoparental integrado por una mujer de 30 años y dos hijos de 12 y 4 años, la canasta básica total alcanzó los $1.490.840 mensuales en septiembre. Según el informe, la necesidad de generar ingresos adicionales reduce el tiempo disponible para tareas de cuidado y ocio. Durán mencionó entre las estrategias para afrontar gastos el uso de ahorros, la venta de bienes, el pedido de ayuda a familiares y el endeudamiento.
En cuanto a precios, la canasta básica alimentaria subió 2,3% en septiembre, tras el incremento del 8% registrado en agosto, mientras que la canasta básica total avanzó 2,5%. Entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026, la canasta alimentaria aumentó 37,8% y la total 36,4%. En la comparación interanual, las subas fueron de 42,8% y 39,4%, respectivamente.
Los mayores aumentos mensuales se registraron en verduras y hortalizas (24,6%), frutas (19,1%) y raíces y tubérculos (9%). Se registraron bajas en legumbres (10,2%), pan (9,1%), cereales y derivados (5%) y carnes (3,4%).
El costo para no caer en la pobreza varió según la composición del hogar y la situación habitacional: una pareja de jóvenes de 24 y 25 años que alquila necesitó $1.402.249; una persona adulta de 40 años con vivienda propia, $520.424; y una pareja de adultos mayores propietarios, $893.241. En términos individuales, la canasta alimentaria se estimó en $226.237 y la total en $616.386.
