El Tribunal Oral Federal N°5 inicia este viernes el debate unificado por presunto lavado de dinero, con 19 acusados y 300 testigos. La ex presidenta y el diputado nacional podrán participar de forma virtual en la primera audiencia.
El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza este viernes 23 de octubre en los tribunales de Comodoro Py. El debate, que unifica ambos expedientes por decisión de la Cámara Federal de Casación Penal, investiga presuntas maniobras de lavado de dinero a través de hoteles y propiedades vinculadas a la familia Kirchner.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el diputado nacional Máximo Kirchner están entre los 19 imputados. El proceso también involucra a los empresarios Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa, entre otros. La acusación reúne más de 300 testigos, aunque las partes acordaron reducir la lista para agilizar el debate.
Las audiencias se realizarán tres veces por semana, los días lunes, viernes y sábados, y se reservará la primera semana de la feria judicial de enero de 2027, con posibilidad de extenderla a la segunda para garantizar la continuidad. El tribunal dispuso que las sesiones sean estrictamente presenciales, salvo para la primera audiencia en la que se leerá la acusación y la elevación a juicio, que podrá ser virtual para Cristina y Máximo Kirchner. La defensa del diputado solicitó la modalidad telemática para compatibilizar con sus tareas parlamentarias, mientras que la de la ex presidenta buscó evitar el operativo de traslado desde su domicilio en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria. Los jueces José Michilini y Fernando Machado Pelloni avalaron la medida, con la disidencia de Adriana Palliotti.
La unificación de las causas fue resuelta por la Cámara Federal de Casación Penal con los votos de los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña, y la disidencia de Alejandro Slokar. Petrone sostuvo que la medida permitirá una «mejor y más pronta administración de justicia». La decisión revirtió el esquema inicial del TOF 5, que había fijado el juicio por Los Sauces para el 23 de octubre y el de Hotesur para el 19 de marzo de 2027.
La causa Los Sauces investiga la sociedad inmobiliaria constituida el 7 de noviembre de 2006 por Cristina y Néstor Kirchner, con un 45% de acciones cada uno, y Máximo Kirchner con el 10%. A Cristina se le atribuyen los delitos de asociación ilícita, lavado de activos y admisión de dádivas; a Máximo, asociación ilícita en calidad de organizador y lavado de activos. La acusación señala que Lázaro Báez y Cristóbal López concentraron el 86% de la facturación de la sociedad a través de alquileres y otras operaciones inmobiliarias. Entre las operaciones investigadas se mencionan la compra de una unidad en el complejo Madero Center en Puerto Madero, un dúplex con cinco cocheras alquilado a Inversora M&S, vinculada a Cristóbal López, y la adquisición de un terreno en Río Gallegos a Austral Construcciones cuya compraventa fue revocada sin restitución ni pago. También se incluye la compra del hotel La Aldea del Chaltén por $200.000, cuando su tasación era de $2.890.000.
La causa Hotesur se centra en la sociedad propietaria del hotel Alto Calafate y abarca la hostería Las Dunas y el rol de Valle Mitre, firma vinculada a Báez que explotaba los establecimientos. La hipótesis fiscal sostiene que empresas del grupo Báez pagaban por habitaciones y servicios que no siempre correspondían a una ocupación efectiva. La acusación menciona que entre 2007 y 2008 se realizaron operaciones para obtener fondos destinados a comprar y capitalizar la estructura hotelera, entre ellas la venta de al menos diez propiedades en Santa Cruz a Austral Construcciones y Epelco por $15.103.096,50, un préstamo de Austral Construcciones a Cristina y Néstor Kirchner por $8.329.596,50 en diciembre de 2007, y cuatro créditos del Banco de Santa Cruz por $10.277.933,82 entre octubre y noviembre de 2008. También se cuestiona la venta de terrenos adquiridos al municipio por $135.002,80 y vendidos dos meses después por dos millones de dólares. La adquisición de Hotesur S.A. se concretó el 7 de noviembre de 2008 por 4,9 millones de dólares; según la fiscalía, personas de confianza habrían actuado por cuenta de los verdaderos compradores para ocultar su identidad. Luego, Cristina y Néstor Kirchner donaron acciones de Hotesur a su hijo Máximo. Una vez adquiridos los hoteles, la familia habría delegado la administración en Valle Mitre, y la acusación sostiene que Cristina Kirchner participó en decisiones societarias, aprobó balances y ratificó contrataciones con la gerenciadora.
