La alianza gobernante no alcanzó un acuerdo interno para tratar la iniciativa que amplía facultades policiales y fiscales. La sesión se demoró una hora y solo se aprobó la norma sobre robo de celulares.
La Cámara de Diputados de Santa Fe sesionó este jueves sin tratar el proyecto de reforma en seguridad impulsado por el Poder Ejecutivo. La iniciativa, que amplía las facultades de policías y fiscales, no obtuvo dictamen de mayoría debido a diferencias internas en la alianza Unidos y a objeciones de la oposición.
Unidos tiene mayoría en ambas cámaras, pero no logró destrabar la ley que reclama el gobernador Maximiliano Pullaro. Las negociaciones entre radicales y socialistas ocuparon la mañana y las primeras horas de la tarde, y demoraron una hora el inicio de la sesión. El acuerdo no se concretó.
El gobierno sostiene que necesita nuevas herramientas para combatir el delito. La iniciativa incluye disposiciones sobre allanamientos sin orden judicial, declaraciones sin defensor y controles sobre las nuevas atribuciones policiales. La Corte Suprema, la Defensa Pública y abogados plantearon objeciones. El Ministerio Público de la Acusación respaldó la necesidad de herramientas, aunque pidió ajustes.
Durante el debate, el radical José Corral defendió los resultados del gobierno y pidió sostener el esfuerzo contra el delito predatorio. La peronista Celia Arena adelantó el rechazo del interbloque y cuestionó la herencia recibida por Omar Perotti: “No asumimos en Disney, asumimos con un gobierno explotado”. La socialista Lionella Cattalini pidió “vamos a calmarnos” tras los chispazos y reclamó acuerdos para ampliar la agenda al enjuiciamiento de jueces, fiscales y defensores, el lavado de dinero y las armas.
El radical Martín Rosúa destacó la baja del 70% de los homicidios y consideró irresponsable que la Legislatura no responda al Ejecutivo. Negó que las reformas transfieran poder a la policía y defendió el equilibrio entre herramientas, controles y garantías. Desde la izquierda, Carlos del Frade advirtió sobre una nueva delegación de facultades policiales y un “estado de excepción”. Desde la derecha, Amalia Granata cuestionó el apuro y señaló que algunas disposiciones son inconstitucionales.
Al final de la sesión, Unidos impuso su mayoría y aprobó el proyecto sobre robo de celulares con 33 votos a favor, once negativos y dos abstenciones. La Cámara tiene una semana más para acordar la ley de seguridad, que ingresó en mayo. El miércoles pasado, los ministros Pablo Cococcioni y Fabián Bastia se reunieron con legisladores para destrabar el paquete, sin resultados.
