Trece alumnos de la Escuela Técnica N° 478 ‘Nicolás Avellaneda’ de Santa Fe participarán del Desafío Eco YPF 2026, que se realizará del 6 al 8 de noviembre en el Autódromo Eusebio Marcilla de Junín. El vehículo fue diseñado y armado en el taller de la escuela con el apoyo de docentes y un kit de repuestos provincial.
Estudiantes de la Escuela Técnica N° 478 “Nicolás Avellaneda”, ubicada en Calcena 955 de la ciudad de Santa Fe, construyeron un auto eléctrico con el que competirán en el Desafío Eco YPF 2026. La competencia se llevará a cabo del 6 al 8 de noviembre en el Autódromo Eusebio Marcilla de Junín, provincia de Buenos Aires, con la participación de 155 establecimientos educativos de todo el país.
El equipo está integrado por trece alumnos de 4°, 5° y 6° año de la especialidad Electromecánica, acompañados por los docentes Claudio Torres, Rodrigo Mataloni y Mario Villalva. El proyecto es extracurricular y se desarrolla en horario extraescolar.
“Este año comenzamos a trabajar desde principios de año. Es un auto nuevo, nada que ver con el anterior. Se mejoraron mucho los ejes, la transmisión y la parte delantera; se lo hizo un poco más aerodinámico”, declaró Torres, profesor de Electricidad y Electrónica.
La institución ya había construido un prototipo en 2025. En esta oportunidad, el equipo contó con más tiempo de trabajo y con un kit de repuestos estandarizado provisto por el gobierno provincial, que incluye motor, controladora, acelerador, cinturones de seguridad y llantas, entre otros componentes. Además, a través del Fondo Provincial para la Educación Técnica (Fopet) del Ministerio de Educación, la escuela recibió una soldadora láser y una impresora 3D, utilizada para fabricar la trompa del vehículo.
Los estudiantes realizaron modificaciones mecánicas respecto del prototipo anterior, como la incorporación de un sistema para que las dos ruedas traseras giren a distintas velocidades al tomar una curva. También ajustaron la estructura exterior, la carcasa, los colores, el asiento y el volante.
Máximo Basilio, de 6° año, afirmó: “Muy entusiasmado, más que nada por el tiempo que tuvimos. No como el año pasado, que lo armamos casi en 3 meses. Tuvimos casi todo el año para hacerlo y siempre aprendiendo de los profesores, de las experiencias”.
Augusto López, de 4° año, sostuvo: “Es algo bastante bueno para hacer entre compañeros, porque armando este auto aprendés una banda de cosas, cómo usar todo tipo de máquinas y el trabajo con compañeros y con los profes que te van guiando”.
Lucas Muro, de 6° año y uno de los pilotos, destacó: “Ahora estoy mucho más confiado, mejor preparado, con más tiempo. Toda esa experiencia la podemos más adelante llevar al ámbito laboral, es una base muy buena para aprender”.
Candela Arrieta, encargada de prensa del equipo, señaló: “Este proyecto nos ayudó a aprender a convivir con mucha gente, incluso con compañeros de años mayores. Nos sirvió un montón para entender, respetar a los demás, experimentar con herramientas, no tenerles miedo y aprender”.
En la competencia, los vehículos pueden alcanzar velocidades cercanas a los 45 km/h. El certamen incluye pruebas de velocidad, slalom, sprint femenino y una carrera de resistencia de una hora y veinte minutos con cambio obligatorio de piloto. Los equipos deben presentar el auto ante un jurado y explicar el proceso de construcción, los materiales utilizados, las innovaciones y los elementos reciclados. La fiscalización técnica previa verifica medidas de peso, altura, ancho y despeje del suelo.
“Tenemos que ir controlando el consumo de las baterías. Hay una estrategia de ver a cuánto vamos, porque si en una prueba castigás mucho la batería, después no va a llegar tanto para la siguiente”, explicó Torres.
Para colaborar con el viaje del equipo, se puede votar por la placa 74 en el Facebook de Desafío Eco YPF o realizar aportes al alias Auto.478.avellaneda.
