La Ordenanza N.º 10.913 amplía el Programa de Accesibilidad de Personas Electrodependientes e incorpora conexiones eléctricas fijas, un mapa digital interactivo y prevé facilitar traslados. La Fundación Emperador solicita además paradas exclusivas para Colectivo Sueños, un motorhome adaptado.
El Concejo Municipal de Rosario sancionó y la Municipalidad promulgó a mitad de año la Ordenanza N.º 10.913, que amplía el Programa de Accesibilidad de Personas Electrodependientes a los espacios públicos. El programa había sido creado en 2024 mediante la Ordenanza N.º 10.596.
La reforma incorpora puntos fijos de conexión eléctrica cerca de monumentos, parques, plazas, museos y teatros, además de un mapa digital interactivo para localizar las instalaciones y conocer los espacios de interés cercanos.
La iniciativa fue impulsada por los concejales Lucas Raspall, María Eugenia Schmuck, Pablo Gavira y Alicia Pino. Su implementación dependerá de la instalación progresiva de los puntos de conexión, la puesta en funcionamiento del mapa y los acuerdos que puedan facilitar los traslados.
El problema de salir de casa con equipos médicos
La posibilidad de encontrar una conexión eléctrica segura es una de las principales preocupaciones de las familias de personas electrodependientes. Los equipos médicos pueden contar con baterías, pero su autonomía efectiva no siempre coincide con la indicada por los dispositivos.
«La pregunta que cualquier familia hace cuando va a trasladar a un familiar electrodependiente es si el lugar al que llegarán va a contar con energía eléctrica sin cortes», explicó Fabián Fiori, referente de la Fundación Emperador, a Mirador Provincial.
Fiori mencionó aparatos como bombas de infusión y equipos de ventilación no invasiva. Según describió, muchos son dispositivos de alquiler provistos por obras sociales y las indicaciones sobre la duración de sus baterías pueden resultar poco confiables. «Te dice que te quedan 2 horas y en verdad son 45 minutos», ejemplificó.
La incertidumbre condiciona la decisión de salir, porque la familia debe calcular cuánto tiempo podrá permanecer fuera de su casa y qué alternativas tendrá si necesita conectar el equipo. «Ante ese escenario las familias no suelen elegir salir por temer a no encontrar un lugar donde conectar», señaló Fiori.
Los fundamentos de la normativa recuperan un informe de la Fundación Emperador que, en 2020, contabilizaba más de 1.500 familias en situación de electrodependencia e internación domiciliaria crónica en la provincia de Santa Fe. Las encuestas incluidas en ese relevamiento indicaban que el 17% de los grupos familiares nunca había podido salir de paseo en familia y que el 15% llevaba más de tres años sin hacerlo. Las dificultades también alcanzaban a los viajes: el 48% nunca había podido vacacionar en familia y el 25% hacía más de tres años que no lo hacía. Se trata de datos de 2020 incorporados como antecedente, no de una medición actualizada de la situación.
Colectivo Sueños, un motorhome adaptado para viajar
Además de los puntos de recarga, Fiori planteó la necesidad de contar con lugares donde pueda detenerse Colectivo Sueños, un motorhome impulsado por la Fundación Emperador para facilitar los viajes y las experiencias recreativas de personas electrodependientes y con movilidad reducida.
El proyecto busca responder a las dificultades médicas, logísticas y económicas que llevan a muchas familias a dejar de viajar o compartir actividades fuera de sus hogares. El vehículo fue concebido como un espacio adaptado para acompañar las necesidades de sus pasajeros y ampliar sus posibilidades de desplazamiento.
La organización quiere que el municipio autorice paradas exclusivas para el vehículo dentro del ejido urbano. «Ahora queremos que el Ejecutivo autorice paradas exclusivas para Colectivos Sueños en el ejido urbano», afirmó Fiori. La autorización de esas paradas es un pedido de la Fundación y no una medida establecida específicamente por la nueva normativa.
La seguridad para las familias y el papel de los cuidados
Fiori consideró que las nuevas herramientas pueden ayudar a modificar rutinas marcadas por el confinamiento domiciliario. Para ilustrar la importancia de contar con energía segura fuera de casa, mencionó Casa Edén, otro proyecto de la Fundación Emperador que brinda alojamiento a personas que llegan desde otras localidades para realizarse estudios o cirugías en instituciones públicas y privadas.
Esa experiencia, sostuvo, permite reconocer una de las preocupaciones cotidianas de las familias: disponer de un entorno donde los equipos médicos puedan funcionar con seguridad. «Es una seguridad que las familias electrodependientes no tienen afuera de su hogar y que limita cómo viven y la salud de sus integrantes», afirmó.
Para Fiori, la posibilidad de salir también tiene una dimensión familiar y social. «Estas ordenanzas nos dan un poco más de seguridad y tranquilidad», dijo y destacó el papel de quienes sostienen gran parte de las tareas de cuidado. «En particular, de las madres, que son mayoritariamente quienes ponen primera y salen para que sus hijos e hijas puedan disfrutar del afuera», aclaró.
Un mapa para organizar las salidas
La ubicación de las conexiones y la información sobre los espacios cercanos permitirán que las familias anticipen parte de las necesidades de cada recorrido.
Para Fiori, será fundamental que conozcan y utilicen la herramienta, tanto para organizar sus salidas como para visibilizar las necesidades de las personas electrodependientes. «Es una herramienta que nos permite dar visibilidad de la importancia de estas y más políticas de salud para estas familias. Son necesidades básicas. Aire puro, sol», sostuvo.
El referente de la Fundación también vinculó las salidas al bienestar físico y a la posibilidad de recuperar el contacto con el entorno. «Hay experiencias en la salud que dan cuenta de lo importante de estos dos elementos para la salud y la recuperación de las personas. Solo hay que pensar en el ritmo circadiano», explicó.
En esa línea, describió cómo una actividad cotidiana para muchas personas puede adquirir otra dimensión para quienes pasan gran parte del tiempo dentro de sus hogares. «Tomar una bocanada de aire fresco, ver el sol, conectar con el momento del día redefine cómo funciona nuestro cuerpo y la realidad de muchas personas electrodependientes es que suelen tener ese ritmo alterado por estar tanto tiempo dentro de sus casas», afirmó.
