La empresa Interpac comunicó el cierre definitivo de la fábrica de cartulina al Sindicato de Papeleros. La compañía argumentó que la producción dejó de ser rentable frente a los productos importados. Las indemnizaciones se abonarán en noviembre.
La empresa Papelera del Sur, propiedad del grupo Interpac, comunicó el cierre definitivo de su fábrica de cartulina en la localidad de Tornquist, provincia de Buenos Aires, y dejará sin empleo a unos 160 trabajadores.
La decisión fue comunicada a representantes del Sindicato de Papeleros durante una reunión realizada en Bahía Blanca, con autoridades de Recursos Humanos de Interpac. La compañía argumentó que la producción había dejado de ser rentable ante las dificultades para competir con los productos importados.
La planta atravesaba una caída de la actividad desde hacía aproximadamente dos años y medio, con suspensiones rotativas, reducción de jornadas y paradas en las líneas de producción. Los trabajadores permanecían suspendidos mientras realizaban tareas de mantenimiento en las instalaciones.
El secretario general del gremio papelero, Gustavo Lanaro, declaró que la noticia generó desconcierto entre los representantes sindicales, que inicialmente creían que habían sido convocados por una situación puntual. «A Tornquist esto le va a hacer un desastre. Es toda gente que elige vivir acá, es la única fábrica grande y los sueldos nuestros también van a ser un golpe duro para el pueblo», afirmó el dirigente.
Desde el sindicato señalaron que uno de los principales factores detrás del cierre es la apertura de las importaciones y la imposibilidad de competir en precios con la cartulina proveniente del exterior. La fábrica producía cartulina para envases, un insumo que luego era utilizado por otros establecimientos del mismo grupo empresario. Según trascendió, mientras la planta de Tornquist dejará de funcionar, las imprentas que Interpac tiene en Buenos Aires continuarán operativas y podrán abastecerse mediante importaciones.
Lanaro cuestionó las condiciones en las que debe competir la industria nacional y sostuvo que la apertura comercial debería estar acompañada de herramientas que permitan sostener la producción local. «Entiendo que tiene que haber competencia, pero no tendría que ser de cero a cien. También me tenés que dar herramientas para poder competir», expresó, al comparar la situación con las dificultades que atravesó el sector durante el gobierno de Mauricio Macri.
En relación con las desvinculaciones, desde la empresa aseguraron que las indemnizaciones correspondientes serán abonadas durante noviembre. Mientras tanto, el sindicato convocó a una asamblea general en la planta para informar los alcances de la decisión y definir los próximos pasos junto a los trabajadores.
El cierre de Papelera del Sur afecta a una de las principales fuentes de empleo privado de Tornquist y a actividades vinculadas como proveedores, transportistas y comercios.
