Gladys Escudero, de 67 años, fue seleccionada para entregar una ofrenda durante la misa que el papa León XIV celebrará el miércoles 11 de noviembre a las 10 en la explanada de la Basílica Nuestra Señora de Luján.
Gladys Escudero tiene 67 años y reside en el barrio San Martín de la capital mendocina. Se jubiló en 2019 como docente de Educación Física y desde entonces desarrolla tareas parroquiales y de asistencia a personas mayores. Fue elegida para entregar una ofrenda al papa León XIV durante la misa que se celebrará el miércoles 11 de noviembre a las 10 en la explanada de la Basílica Nuestra Señora de Luján.
Escudero atraviesa un tratamiento contra un cáncer de mama diagnosticado en febrero pasado. Según declaró, decidió no suspender su labor de asistencia y sostuvo que la responsabilidad asumida con los adultos mayores de su comunidad le dio impulso para continuar. Para la voluntaria, la oportunidad de presentarse ante el Pontífice representa un reconocimiento colectivo para el equipo de trabajo que la acompaña.
Tras la pandemia de covid-19, Escudero advirtió situaciones de desprotección y soledad entre adultos mayores de su zona. Junto a colaboradores de la parroquia barrial y de Cáritas, conformó una red que actualmente acompaña a 63 personas mayores. El esquema incluye entrega de alimentos y medicamentos, contención afectiva, visitas domiciliarias y asistencia espiritual mediante ministros de la Eucaristía que llevan la comunión a quienes tienen problemas de movilidad.
Junto a su esposo e hijos, Escudero colaboró años atrás con el sacerdote «Macuca» Llorens en el proceso de urbanización del barrio San Martín. Durante su etapa como docente, utilizó el deporte como herramienta de inclusión para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad social, según indicó.
La participación de Escudero en la ceremonia de Luján se enmarca en las vísperas de la X Jornada Mundial de los Pobres, que se conmemorará el domingo 15 de noviembre bajo el lema «El Señor es el refugio del pobre», frase impulsada por León XIV. La fecha coincide con el octavo centenario del fallecimiento de San Francisco de Asís (1226-2026). Para el sábado 14, la comunidad eclesiástica de Mendoza prevé una jornada de encuentro y escucha fraterna en parroquias y centros de Cáritas, con el objetivo de priorizar la dignidad y el afecto por sobre la asistencia material.
