El Senado santafesino se encamina este jueves a aprobar un proyecto de ley propuesto por el senador por Rosario Ciro Seisas en el que se prohíbe la actividad de cuidacoches en toda la provincia. La iniciativa declara ilegales a los trapitos, faculta a la policía para actuar, establece sanciones progresivas y abre un camino de formación laboral para quienes no tengan antecedentes. Con esta media sanción y su posterior convalidación en la Cámara baja, en la que hay consenso para avanzar, Santa Fe tendrá una modificación en el Código de Faltas que impondrá arresto para quienes reincidan y abrirá las puertas a que el Concejo Municipal pueda adherir a través de varios proyectos de ordenanza que ya están en danza.
En sus redes sociales, el autor de la iniciativa adelantó lo que ocurrirá en la sesión ordinaria de la Cámara alta. «Votamos la ley para prohibir a los cuidacoches en toda la provincia. No es solo una norma, es recuperar la calle. Lo que empezó como una changa después de la crisis de 2001 terminó convirtiéndose en otra cosa: una industria del apriete, disputas territoriales, doble cobro a los automovilistas y amenazas», marcó Seisas.
Reclamos de vecinos por una sanción
El senador por el departamento Rosario destacó que en el centro de Rosario hubo más de 1.200 reclamos de vecinos desde 2025 hasta la fecha. «Durante años se impuso un discurso cómodo: justificar al infractor y abandonar a la víctima», dijo para lanzar una frase polémica en lo político: «El progresismo de café prefirió mirar para otro lado. Pero no hay justicia social cuando una mujer tiene que pagar para evitar un apriete en un semáforo, cuando un comerciante pierde clientes por miedo o cuando un vecino paga dos veces por estacionar».
Trapitos
El Concejo de Rosario aprobó un decreto para que la Municipalidad cree una mesa de trabajo sobre cuidacoches junto con representantes del Poder Judicial de Santa Fe y el gobierno provincial.
Foto: Municipalidad de Rosario.
Para redondear su idea de prohibir la actividad, Seisas se preguntó públicamente: «¿Quién manda en la calle? ¿La ley o las mafias?».
De aprobarse con media sanción su proyecto, la norma prohíbe la actividad, establece sanciones progresivas y abre un camino de formación laboral para quienes no tengan antecedentes. «Autoridad y oportunidades. No se trata de esconder el problema debajo de la alfombra, sino de enfrentarlo. Santa Fe puede dar un paso importante para que la calle vuelva a ser de la gente», remarcó el exconcejal rosarino para rematar: «El peaje del miedo se termina».
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El foco en el Senado por los trapitos
Mientras, resta que hoy sus pares en la Cámara alta convaliden el proyecto con el voto y luego la iniciativa se refrende con la media sanción en Diputados para recién allí convertirse en ley provincial. «Estamos trabajando en la unificación del proyecto que puede salir en Senadores como en la Cámara baja. Lo veo viable y posible ya que como bloque de Unidos estamos en un borrador conjunto», destacó.
Ambos proyectos unifican la modificación del Código de Convivencia (también denominado de Faltas) de Santa Fe y se establece en el primer artículo la prohibición de cuidar autos. Se acordó que la transgresión rige para autos, estén estacionados o no. Esto dejaría incluido a quienes piden en semáforos. También se endurecen las penas con arresto de 5 a 15 días y multas. Se mantienen los agravantes, lo mismo con las organizaciones.
Cuidacoches 7.2
Foto: Leonardo Vincenti / La Capital
Se abre un registro de personas que hayan sido detectadas en la actividad a las que se las convoca a integrarse a programas sociales y laborales existentes con el espíritu de darle un abordaje integral a la problemática, con una convocatoria a cooperativas a sumarse a la reconversión. Pero no se establece un salario ni incentivo específico. Sin embargo, el abordaje del proyecto incluye contención y asistencia en salud mental y consumos problemáticos. En el caso de los arrestos contravencionales, se prevén en casos de reincidencia.
Ambos proyectos oficialistas se fueron elaborando en consenso con el Ministerio de Gobierno santafesino y la cartera de Seguridad pública.
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Expectativa en el Concejo
Mientras se sustancia una definición en la Legislatura, desde el Concejo Municipal se enciende la expectativa. «Nosotros esperamos con mucha expectativa que los senadores escuchen el pedido de todos los vecinos de Rosario y aprueben esta ley, que es la única solución real para terminar con los trapitos que extorsionan y amenazan porque le da herramientas a la policía para actuar», consideró la concejala oficialista Carolina Labayru.
La exsecretaria de Control y Convivencia sostuvo que desde el municipio «siempre» hubo voluntad política para sacar a los trapitos de la calle. «Fueron cuatro años en los que tuvimos que pelear contra esas mafias prácticamente solos porque la policía no tenía ni patrulleros», marcó la exfuncionaria del Ejecutivo al señalar que esta problemática «no se resuelve con discursos ni con proyectos que venden humo», sino con leyes que faculten a la autoridad de aplicación para poder actuar acorde con la normativa. «Este cambio en el Código de Faltas provincial es exactamente lo que necesitamos para que la policía pueda limpiar las calles de estos delincuentes. La extorsión es compleja de probar y muchas veces se termina exponiendo a la propia persona que deja su auto estacionado», remarcó para augurar: «Ojalá la Legislatura no desaproveche esta oportunidad histórica».
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Antecedentes e intendentes
Cabe destacar que en el Palacio Vasallo ya existen varios proyectos en relación a esta problemática. La primera iniciativa fue en 1994 con la autoría de Jorge Boasso, quien como concejal proponía pecheras identificatorias y DNI de los trapitos. Luego, hubo de los más diversos tópicos en un abanico que fue desde su legalización con un registro oficial y reinserción laboral, hasta los más punitivistas como los que en la actualidad presentaron entre otros los ediles Juan Pedro Aleart por los libertarios y Federico Lifschitz por el socialismo.
Cuidacoches 4.2
Foto: Héctor Río / La Capital
El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, figura entre los acérrimos defensores de la modificación en el Código de Convivencia provincial para prohibir cuidacoches. Una postura similar también fue adoptada por el intendente Pablo Javkin. El jefe comunal de la capital provincial habló de «frustación operativa» cuando los agentes municipales se retiran de una zona controlada por cuidacoches y luego todo vuelve a la «normalidad» del pedido de dinero.»Si le dan categoría de contravención a un delito, la policía podrá actuar libremente», enfatizó para graficar con un ejemplo lo que ocurre cotidianamente: «“Hoy la policía solo puede actuar ante una agresión o extorsión. Caso contrario, el cuidacoches ya está preparado con una bolsita para poner la excusa de que están como vendedores ambulantes. Cuando ven venir a la guardia urbana, dicen que están vendiendo bolsas de residuos”.
