Tras un fin de semana largo con múltiples inconvenientes por las precipitaciones, el lunes fue el día de mayor acumulación de agua. El pronóstico indica una mejora progresiva del tiempo hacia el jueves.
La lluvia fue el factor predominante durante la reciente Semana Santa en Rosario. De acuerdo al registro oficial, este lunes fue el día más complicado por la acumulación de agua, aunque el pronóstico aún anuncia chaparrones aislados.
La jornada posterior a la celebración de las Pascuas fue la de mayor impacto en cuanto a las precipitaciones en la ciudad. El volumen promedio desde el jueves pasado llegó a 81 milímetros, pero más de la mitad cayó después del domingo, multiplicando los problemas de circulación en distintos puntos del mapa urbano.
A pesar de las recorridas preventivas del personal municipal por las alertas meteorológicas, este lunes se produjeron 52 anegamientos por la lluvia incesante. Esto implica que la cantidad de reclamos fue más del doble en comparación con la sumatoria de los cuatro días previos.
De acuerdo al pronóstico oficial, recién el próximo jueves dejará de llover en Rosario. Hasta el miércoles, subsiste cierta probabilidad de fenómenos aislados y chaparrones. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa una mejora lenta y progresiva del tiempo tras una semana pasada por agua en la región.
La Semana Santa se desarrolló en un marco de inestabilidad atmosférica y humedad alta. El último lunes se acumularon 50,6 milímetros de agua y fue el día con mayor nivel de precipitaciones. En contraste, la temperatura cayó de manera abrupta entre el sábado y el domingo, pasando de 32 grados a menos de 20°.
En total, la Central de Emergencias 103 recibió 111 reclamos este lunes como consecuencia de las precipitaciones acumuladas desde el último jueves. Casi la mitad corresponden a anegamientos. El municipio realizó 30 intervenciones por caídas de ramas y árboles, 26 procedimientos por inconvenientes con columnas y cables, y tres avisos sobre derrumbes de calles y veredas.
De acuerdo a fuentes oficiales, la infraestructura urbana se vio afectada por la lluvia persistente. Uno de los episodios más destacados fue el colapso de una estructura ubicada en Italia al 3900, donde los agentes estatales llegaron a tiempo para el apuntalamiento y el cerramiento preventivo.
El balance general de los últimos cinco días indica que la Municipalidad de Rosario abordó 74 casos de anegamientos y recibió 112 reclamos por caídas de árboles y ramas, así como otros tantos por problemas con cables y columnas. El director general de Gestión de Riesgos y Protección Civil, Gonzalo Ratner, se mostró conforme con los resultados del trabajo en las calles durante una semana con condiciones inestables.
