El consultor político sostiene que las crisis como el caso Adorni requieren datos contundentes y transparencia para superarse, y advierte sobre un cambio en el humor social y los pilares del oficialismo.
El consultor político Daniel Ivoskus afirmó que crisis como la generada por el caso Adorni «no se cierran unilateralmente» y analizó que el gobierno nacional se encuentra ante desafíos en sus dos pilares centrales: la economía y la lucha contra la corrupción. «Las crisis no se cierran unilateralmente, no es que alguien dice ‘fin’ y se terminó», sostuvo el especialista.
Ivoskus, presidente de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, presentó en la UAI de Rosario su libro «Gobernicar», donde sintetiza los conceptos de gobernar y comunicar. En diálogo con La Capital, el analista destacó la polarización que atraviesa a la política argentina y señaló que «la pregunta electoral es quién representará el no a Milei».
Al evaluar el estado de la opinión pública, Ivoskus indicó que, tras un repunte posterior a las elecciones de octubre, la aprobación del gobierno ha registrado una «pendiente a la baja», situándose en torno al 34 o 35% a principios de abril. «Estamos hablando de una pérdida de casi 14 puntos desde la semana triunfal, lo que marca un deterioro y un cambio de ánimo importante», explicó.
Para el consultor, el gobierno se apoya en dos grandes pilares: el económico y el de la lucha contra los privilegios. Sostuvo que si bien la baja de la inflación tuvo un efecto positivo inicial, «hoy eso ya no alcanza». Respecto al segundo pilar, consideró que la narrativa contra la «casta» se ha visto afectada por los escándalos recientes y la atención de la sociedad sobre los privilegios.
«El problema estructural para Milei no es lo que opina el casi 50% que está en contra, sino cómo actúa y qué opina el 54% que lo votó en segunda vuelta frente a estos fenómenos de corrupción y economía», afirmó Ivoskus.
Consultado sobre cómo manejar una crisis como la del vocero presidencial, Manuel Adorni, el analista fue cauteloso: «Sería irresponsable sugerir una renuncia sin toda la información». En su visión, las crisis se clausuran «con datos contundentes, transparencia y una narrativa comprendida por ese 50% de la sociedad que le da sostenimiento al presidente».
Finalmente, Ivoskus se refirió a la gestión del oficialismo, reconociendo su capacidad para estructurar un partido y ganar elecciones, pero poniendo el foco en que «la vara está puesta en la economía y en demostrar que ‘no son iguales a todos'».
