Un estudio de la ONG Taller Ecologista identificó esmaltes sintéticos, en colores rojo y amarillo, que superan el límite legal de plomo. Los productos se comercializan en Santa Fe y Buenos Aires.
Un análisis realizado por la ONG Taller Ecologista sobre pinturas de uso hogareño detectó que dos tipos de esmalte sintético de base solvente, en colores rojo y amarillo, presentan concentraciones de plomo que duplican el máximo permitido por la normativa nacional. Los productos, cuyas marcas no fueron especificadas por razones legales, se comercializan en Santa Fe y Buenos Aires.
El estudio, realizado en diciembre pasado sobre diez muestras, reveló que un esmalte rojo/bermellón contenía 15.361 partes por millón (ppm) de plomo y uno amarillo, 10.700 ppm. El límite establecido por la resolución Nº 7/2009 del Ministerio de Salud de la Nación es de 600 ppm. Las otras ocho muestras analizadas estuvieron por debajo de ese valor.
Las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, la Subsecretaría de Ambiente, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Sociedad de Pediatría de Rosario, entre otras, fueron notificadas sobre los hallazgos.
Giovanny Landinez, licenciado en Ciencias Ambientales e integrante de Taller Ecologista, explicó que estas pinturas decorativas se usan principalmente sobre maderas y metales en exteriores. El riesgo para la salud, especialmente en niños, surge cuando la pintura se degrada, agrieta o descascara, generando polvo que puede ser inhalado o ingerido.
«El plomo es un metal tóxico que no tiene un nivel seguro de exposición. En los niños, la absorción es mayor y puede afectar el desarrollo del sistema nervioso central, causando efectos como pérdida de coeficiente intelectual, problemas de atención y retraso en el lenguaje», detalló Landinez.
Ante la posibilidad de haber utilizado estos productos, se recomienda restaurar la superficie con protección adecuada y mantener los ambientes cerrados para evitar la dispersión de partículas. En caso de duda, se sugiere consultar con un profesional.
