Un simple cuestionario, basado en criterios clínicos internacionales, ayuda a identificar señales de alerta que ameritan una consulta con un especialista en neurología.
El dolor de cabeza es uno de los síntomas más frecuentes en la población, pero sus características e impacto pueden variar significativamente. En muchos casos, detrás de cefaleas recurrentes puede esconderse un cuadro de migraña, una enfermedad neurológica que afecta a millones de personas y que a menudo permanece sin un diagnóstico adecuado.
«El diagnóstico de migraña se basa fundamentalmente en la historia clínica del paciente y en características muy específicas del dolor y de los síntomas que lo acompañan. Por eso existen herramientas que ayudan a sospecharla y orientar la consulta médica», explicó la Dra. Natalia Larripa, médica neuróloga.
Para ayudar a reconocer posibles señales, existe un autotest de orientación de cinco preguntas. Esta herramienta, que no reemplaza el diagnóstico médico, se basa en criterios clínicos ampliamente utilizados, como los de la Clasificación Internacional de los Trastornos de la Cefalea y cuestionarios validados como el ID-Migraine. Las preguntas indagan sobre la cantidad y duración de episodios, el tipo de dolor, síntomas asociados y el impacto en la vida cotidiana.
«El impacto funcional de esta enfermedad en la vida diaria también es un indicador muy importante. Cuando el dolor obliga a frenar todo, cancelar actividades o compromisos, ausentarse al trabajo o estudio, eso ya habla de un nivel de discapacidad que merece ser evaluado», señaló la Dra. Larripa.
Si la respuesta es afirmativa a al menos una de las preguntas del test, los especialistas recomiendan realizar una consulta médica, idealmente con un neurólogo, para una evaluación específica.
«Existe una tendencia a convivir con el dolor o a automedicarse. Sin embargo, cuando los episodios se repiten y afectan la vida cotidiana, es importante investigar qué está pasando y tomar medidas al respecto», advirtió la Dra. Larripa.
La Dra. Fiorella Martín Bertuzzi, Presidente de la Asociación Migraña y Cefaleas Argentina (AMYCA), destacó la importancia del diagnóstico profesional: «El especialista puede diferenciar entre distintos tipos de dolor de cabeza, identificar factores desencadenantes e individualizar el tratamiento más adecuado para cada paciente».
Hoy existen múltiples estrategias terapéuticas, que incluyen cambios en el estilo de vida, medicamentos para episodios agudos y tratamientos preventivos. «Un diagnóstico adecuado permite acceder a tratamientos y estrategias que ayudan a reducir la frecuencia de los ataques y mejorar la calidad de vida», concluyó la Dra. Martín Bertuzzi.
