El fenómeno natural sorprendió a vecinos de Quequén y Necochea, que también sufrieron destrozos y ráfagas de viento de hasta 80 km/h por un ciclón extratropical.
El intenso temporal de lluvia y viento que se desarrolla en buena parte de Argentina dejó postales poco comunes en la Costa Atlántica este sábado. Particularmente, las localidades de Quequén y Necochea amanecieron con sus playas cubiertas por espuma marina, derivada de un ciclón extratropical que comenzó a desarrollarse el viernes en ese sector del país.
Imágenes de personas entrando al mar a surfear a pesar del frío y cubiertas por espuma, además de playas bajo un blanco manto, plagaron las redes sociales en las primeras horas de este sábado. «Vivo hace casi 20 años en Quequén y nunca vi algo así», relató una vecina en declaraciones televisivas mientras registraba el fenómeno con su celular.
Diversos especialistas explicaron que este fenómeno no es casual. Las fuertes ráfagas de viento, junto a lluvias persistentes y un oleaje extremo, contribuyeron a la aparición en grandes cantidades de la espuma marina en la costa. De hecho, algunas playas llegaron a estar cubiertas por una capa de un metro. A su vez, los expertos marcaron que esto no se trata de ninguna consecuencia de algún contaminante y que es común ver este tipo de postales durante temporales intensos como el que se desarrolló en la Costa Atlántica.
La aparición de la espuma marina en grandes cantidades se da gracias al desarrollo de fuertes oleajes que agitan el agua del mar y mezclan el aire marino con la materia orgánica disponible. Esto genera burbujas que son movilizadas por los vientos intensos hasta llegar a la costa, donde se acumulan.
La Costa Atlántica padeció el desarrollo de un ciclón extratropical durante la noche de este viernes. Se registraron vientos con ráfagas superiores a 80 kilómetros por hora (km/h) y olas que, aguas adentro, llegaron hasta los siete metros de altura. Al margen de las escenas pintorescas de la espuma cubriendo las playas, localidades como Mar del Plata, Miramar, Pinamar y Monte Hermoso, además de las mencionadas Quequén y Necochea, sufrieron destrozos en balnearios y estructuras ligadas a la costa.
A raíz del temporal, el Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata y la Prefectura cerraron todas las escolleras en la ciudad, decidieron suspender las actividades náuticas y deportivas, además de reforzar las amarras de embarcaciones. Por su parte, las autoridades tuvieron que cerrar la Ruta 288 a la altura de Necochea por anegamientos. También se tuvo que proceder a rescatar personas atrapadas en vehículos que quedaron atrapados en el medio de la tormenta.
