Con un acto en la calle y un reconocimiento del Concejo, el Jardín Nº 44 Arco Iris conmemoró medio siglo de historia, que nació del impulso cooperativo de los vecinos de la zona oeste de Rosario.
El Jardín Nº 44 Arco Iris, ubicado en el barrio Francetti de Rosario, celebró este miércoles sus 50 años de vida con una ceremonia en la esquina de Bemporat y Guatemala, sede fundacional de la institución. El acto incluyó una torta y la presencia de escuelas de la zona, además de un reconocimiento del Concejo Municipal.
“En estos años han pasado tantas cosas. Cada directivo, docente y familia dejó su huella en el jardín y la comunidad merecía festejar”, expresó Carolina Sanabria, vicedirectora del establecimiento.
La historia del jardín se remonta a 1975, cuando un grupo de vecinos impulsó la creación de un espacio educativo para los niños del barrio. El terreno donde se levanta la sede fue donado por una mujer sin herederos, quien contactó al padre Tito, un sacerdote de la zona, y cedió el predio con la condición de que se realizara una obra de beneficencia. Allí funcionó primero una vecinal con biblioteca y luego el Centro Cultural Santa María, que tras las dictaduras militares fue disuelto.
Ante la necesidad de un jardín de infantes, las familias se movilizaron y en 1975 el Centro Cultural Santa María ofreció su local para albergar la nueva institución. En la década del 80 se eligió el nombre “Arco Iris”, en honor a los colores de la bandera de la cooperatividad, que simbolizan la diversidad y la unión.
Actualmente, el jardín cuenta con dos sedes: la original en pasaje Bemporat y otra en Nicaragua y Monte Flores. En total suman 14 salas para 234 niños y niñas de tres, cuatro y cinco años. “Hay generaciones de familias que vinieron a este jardín. Y hasta docentes de otros barrios que eligen trabajar acá. Por algo será”, concluyó Sanabria.
