Un grupo de diputados opositores impulsa una sesión especial para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aunque reconocen que aún no alcanzan los votos necesarios. El peronismo busca ampliar el temario y el PRO evalúa su postura.
Diputados de diversos bloques opositores convocaron a una sesión especial para este jueves a las 11 con el objetivo de interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus gastos y patrimonio, actualmente investigados por la Justicia. Sin embargo, los impulsores admiten que es difícil reunir los 129 votos necesarios para el quórum.
La iniciativa fue firmada por once legisladores del socialismo, la Coalición Cívica, el radicalismo disidente y la izquierda, y cuenta con el respaldo de Unión por la Patria (93 diputados). No obstante, desde el bloque peronista expresaron su malestar por no haber sido consultados previamente. «Avanzaron sin dialogar con nosotros», señalaron, aunque reconocieron que «es difícil no estar» ya que fueron los primeros en presentar un pedido de interpelación.
El bloque conducido por el rosarino Germán Martínez busca ampliar el temario para incluir temas como el endeudamiento de las familias, las licencias, la emergencia pyme y la situación del Pami. Por su parte, los convocantes originales pedirán que se abra la agenda de la sesión.
El presidente de la Cámara, Martín Menem, está obligado a convocar la sesión. Se espera que este jueves se defina quiénes asisten y quiénes se ausentan. Mientras tanto, la oposición reconoce que el caso Adorni ha generado «efecto saturación» en la opinión pública, aunque consideran necesario dar un cierre al tema en el Congreso.
El PRO, por su parte, se encuentra dividido. Si bien las autoridades del bloque aseguran que no darán quórum, sectores vinculados a Mauricio Macri impulsan una postura más confrontativa hacia el Gobierno. En Provincias Unidas, el bloque que reúne a diputados de Santa Fe, Córdoba, Chubut y Jujuy, se encamina a la libertad de acción.
La interpelación y eventual remoción de Adorni sería un hecho inédito desde la reforma constitucional de 1994 y podría generar un impacto político y económico significativo. Sin embargo, la falta de consenso y el riesgo de no alcanzar el quórum mantienen en vilo la iniciativa.
